Cacciabue se viene ganando un lugar en el plantel que conduce Omar De Felippe. Es un volante mixto que ayer metió garrote a la hora de marcar, pero también tuvo lucidez en los pases. En la etapa inicial le dio una gran asistencia a Alexis Rodríguez, para dejarlo mano a mano con el arquero visitante. Fue uno de los que no aflojó el ritmo en toda la noche y para nada lo traicionaron los nervios del estreno oficial como titular.
Newell's requiere más que nunca de los valores de la cantera. De los pibes que aporten soluciones en los momentos cruciales de los partidos. Y vaya si ayer lo consiguió. Porque cuando parecía que sólo un punto, con gusto a poco, quedaba en casa, irrumpió en escena Cacciabue, el juvenil que tiene pasión por los aviones y logró que el equipo aterrice en la pista de la victoria.
El fútbol tiene momentos buenos y de los otros. Puede convertir en héroe o en villano. Está claro que ayer Cacciabue conoció la mejor cara de las emociones. La de gritar el golazo de la victoria en una noche de pura adrenalina.




























