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El Mono Burgos: el restaurador del fútbol de Newell's

Las claves del Mono Burgos para que Newell's vuelva a ser competitivo desde el sacrificio y la disciplina táctica. El equipo se puso de pie y salió de perdedor

Jueves 22 de Abril de 2021

Germán Burgos tomó las riendas de un Newell’s que estaba futbolísticamente en franco declive, que era superado fácilmente por los rivales y al que le costaba un Perú ganar un partido. Es más, la foto previa a la llegada del Mono fue un 0-4 alarmante en la visita a Defensa y Justicia en Florencio Varela. En este contexto asumió sin titubear el flamante DT, que se puso la responsabilidad de la recuperación sobre su espalda, no buscó ninguna excusa y tomó el fierro caliente que era poner de pie al equipo rojinegro. Así, Newell’s se sacó el ropaje de derrotado y ahora a puro pico y pala se está forjando en un hueso duro de roer para cualquier rival. Es cierto que no brilla, pero transpira muchísimo.

  En esta cruzada el Mono aplicó un sistema táctico austero para frenar la caída, cinco defensores, cuatro volantes con sacrificio y un punta de lanza. Y desde allí la lepra dejó de perder, cosechó cuatro empates y dos victorias, pero más allá de los números aceptables el sello distintivo del equipo de Burgos es el espíritu de solidaridad colectiva que irradia y la enjundia para disputar cada pelota como la última.

  Claro que debe mejorar en la administración más efectiva del balón y tiene que animarse a atacar de manera más asidua para que los empates puedan ser victorias. Hoy al menos dejó de ser una presa fácil para los adversarios de turno, que hasta ahora no pudieron torcerle la muñeca y mandarlo a la lona.

  La hoja de ruta son los empates ante Unión (0-0), Atlético Tucumán (2-2), Huracán (2-2), las victorias con Lanús (3-1) y Patronato (2-0) y la última igualdad en Brasil, ante Goianiense (0-0), en el estreno de la Copa Sudamericana. Vale repasar las claves del Newell’s invicto del Mono Burgos.

- El espíritu colectivo: Newell’s comenzó a jugar totalmente en equipo y cada futbolista tiene un rol específico al servicio del bien común. El esfuerzo no se negocia y la premisa es respaldar en el juego, ya sea en ataque y defensa, al compañero. Y desde los más experimentados a los pibes la disciplina táctica y el plan de juego se trata de aplicar siempre priorizando un gran espíritu solidario. Burgos le imprimió de entrada ese sello distinto al equipo.

- La disciplina táctica: el DT avisó de inicio que aplicaría dos sistemas tácticos y hasta el momento los respetó a rajatabla. Los dibujos que utilizó son el 4-1-4-1 y el 5-4-1, siendo este último el que más empleó y al que los futbolistas se están acostumbrando a plasmar en la cancha con efectividad. Tres zagueros centrales, dos laterales con proyección (lo están haciendo Cacciabue y Negri), una línea de cuatro volantes (dos por dentro que suelen ser Pablo Pérez y Sforza y dos con características ofensivas por los costados entre ellos Cristaldo) y un único punta (Maxi Rodríguez con la alternativa de Nacho Scocco). Newell’s busca ser ordenado en el retroceso, aunque a veces no lo logra y le generan peligro, y a la vez desordenarse arriba para sorprender al rival, situación que deberá potenciar para incrementar sus oportunidades de gol con pelota en movimiento.

- Juveniles como primera opción: Burgos no se fija en el número de documento para armar el equipo. Aclaró de entrada que el futbolista que a su criterio merezca la chance la tendrá y no como mero relleno. Así fueron titulares Diego Calcaterra, Juan Sforza, Julián Marcioni, Luciano Cingolani y Manuel Llano, mientras que también sumaron minutos Juan Freytes, Enzo Cabrera y Misael Jaime.

- Los referentes al servicio de la causa: Maxi es el primero en ponerse el overol a los 40 años y con tres mundiales en el lomo. Por ello el resto se encolumna con los referentes. Pablo Pérez es otro que entendió el mensaje y es uno de los puntos altos del nuevo Newell’s. Y Nacho Scocco si bien corre de atrás, cada vez que ingresa intenta marcar la diferencia, como en el golazo ante Patronato.

- DT que asume toda la presión: Burgos no tenía un contexto fácil para asumir con el equipo sin rumbo y la doble competencia a la vuelta de la esquina. Pero bancó la situación y les quitó presión a los jugadores. Sabe que hoy el juego vistoso no es lo que le conviene al equipo y busca contagiar la idea de que cada partido vale y es una “final”. También no era menor la proximidad de las elecciones. Pero el Mono fijó residencia en Bella Vista y desde el minuto cero vive pendiente de Newell’s y de que el equipo recupere protagonismo. Falta muchísimo, pero paso a paso intenta que el plantel sea cada día más competitivo, es cierto que con una receta austera y pragmática. Lo hace convencido de que es el camino al menos para este presente.

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