¿Quién no fue alguna vez a jugar al pool con amigos? Deben ser pocas las personas que no lo hicieron. Menos aún son las que saben que es un deporte que se juega profesionalmente, que reparte miles de dólares y que, si tenés condiciones, te hace viajar por todo el mundo. Uno de estos privilegiados es Jorge Llanos, el mejor jugador de billar de Argentina. Y como si fuera poco, es rosarino. Tuvo la posibilidad de quedarse jugando en Europa pero decidió volver a su ciudad, no sólo para seguir jugando, sino también para abrir su propio salón de pool. Se trata del bar Allison, ubicado en Paraguay 1047, en donde además de pasar una buena noche, se puede aprender a dominar el taco y la bola. "Jugar al pool me abrió las puertas de todo el mundo", confesó Llanos en una entrevista con Ovación.
¿Cómo fueron tus inicios en el billar y por qué decidiste practicar este deporte?
La primera vez que fui fue con mi papá, en unas vacaciones. Después en el barrio, con mis amigos, íbamos todos los días a jugar y ahí le agarré el gustito. A los tres o cuatro meses ya estaba jugando mi primer torneo, al que fueron los mejores jugadores de Rosario. Fue todo un aprendizaje al principio. Pasó el tiempo y, cuando me di cuenta, ya estaba entre los mejores billaristas del país.
¿En cuánto tiempo aprendiste a dominar el taco?
Arranqué a los 16 años y más o menos me llevó unos tres perfeccionarme y estar entre los mejores cinco de Rosario. Después me fui a Buenos Aires y les gané a todos. En principio mi meta era llegar hasta la primera categoría. Primero quise ser el mejor de mi ciudad, después del país y luego a nivel latinoamericano. Cuando lo logré, se me abrieron las puertas de todo el mundo. Empecé a jugar mundiales, me invitaron a Estados Unidos y luego me fui a jugar a Europa.
Con 30 años de carrera, ¿qué es lo que más te apasiona del billar?
En el 2011 decidí volver al país y abrí una sala (Allison), ahí comencé a practicar de nuevo. En el 2016 recibí una invitación desde China para jugar al Bola 8 chino, una especialidad nueva. La mesa es diferente, los hoyos son más chicos, es más competitivo y desafiante. Decidí traer ese juego al país para que todos los de acá pudieran tener la posibilidad de probarlo. Eso me motivó para volver al ruedo.
Lo que comúnmente se juega con amigos en un salón de pool es Bola 8, pero también existen muchas más variantes...
Exactamente. Está la categoría principiante para aquellos que lo quieren tomar como un hobby. Después viene 3ª categoría, 2ª categoría, 1ª categoría y Master, que es la más importante.
En cuanto a la modalidad de juego, ¿cuál es la más importante en el billar?
Ahora está pegando fuerte Bola 8 chino porque los premios son mejores. Además te da salida internacional y te cubren todos los gastos. Es un modo de juego muy atractivo.
¿Cómo está la escena de esta actividad en Argentina?
En general, está bien. Por ejemplo, tenemos un argentino que es campeón mundial de pool artístico. También tenemos un chico de Córdoba que salió campeón mundial de 5 Quillas, una modalidad que se juega mucho en países de Europa, más precisamente en Italia. En cuanto al pool de competición, hubo un parate de 2007 a 2011 por problemas con la Federación y ahí se perdieron muchos jugadores. Ahora hubo un resurgir, se intenta eso y están saliendo nuevos talentos.
¿Hay participación femenina en el billar?
La verdad es que tenemos poca participación femenina. Como te dije antes, cuando hubo un conflicto con la Federación, se perdieron buenos proyectos. Hay que tratar de retomarlo. Quizás como es un deporte que está muy ligado a lo masculino, a la mujer le cuesta entrar a la escena. Por lo menos en Argentina pasa esto. En China, por ejemplo, las mujeres compiten a la par de los hombres y tienen un gran nivel.
¿Qué balance hacés de la temporada que tuviste?
Este año fue súper productivo. Viajé a jugar a China en enero, julio y octubre. También estuve en Qatar para el Mundial de Bola 9, que se hizo en noviembre, y volví a clasificar para el del año próximo. Salí campeón argentino de Bola 9 y 10. En Bola 8 terminé entre los cuatro mejores del Panamericano. La verdad es que tuve unos resultados bárbaros.
Y ahora se viene la cita más importante del año, el Mundial de Bola 8 en China...
Sí, estoy muy entusiasmado. Primero voy a tener que jugar la clasificación para ganar uno de los ocho cupos para el cuadro principal. Confío en poder lograrlo, me siento capacitado.
¿Qué objetivos te pusiste para 2018?
Tratar de mejorar lo que hice este año, sin dudas. Aparte en febrero o marzo arranca otro circuito profesional y mi objetivo es terminar entre los mejores.
¿Ves en el futuro la posibilidad de que el billar sea un deporte olímpico?
Está la posibilidad que en un futuro sea un deporte que se incorpore a los Juegos Olímpicos. El tema es que, al haber tantas modalidades, no sé cuál van a incluir. Puede ser snooker, tres bandas o pool, alguna de las tres seguramente va a estar. Por lo que se habla internamente, en breve lo vamos a tener como deporte olímpico.

































