Leandro Desábato llegó como refuerzo en julio pasado. Había una marcada expectativa por ver al León en acción. Pero se lesionó enseguida y debió realizar un prolongado proceso de recuperación. Pidió sumar minutos en la reserva, pese al buen currículum que forjó en la elite. Lo hizo en dos ocasiones. Luego llegó el día esperado desde que volvió de la aventura por Japón. Frente a Estudiantes salió en la foto principal por primera vez desde que firmó en Central. Se plantó en el corazón del mediocampo canalla y comenzó a latir seguridad en cada quite. Se amalgamó de manera natural junto a Emmanuel Ojeda en el rol de doble cinco.
No pasaron zozobras en líneas generales. Salió a los 92 minutos dejando dudas sobre si había padecido algún inconveniente físico o era parte del show para estirar el tiempo debido a que el canalla ganaba 2 a 1 (luego el pincha lo empató). No obstante, lo saliente es que el León mostró el equilibrio justo, pese a que físicamente se percibió que la falta de ritmo lo condicionó para exhibir un desempeño mucho más sólido.
Sin embargo, demostró que puede llegar a ser una valiosa pieza en la estructura táctica. Se verá en el transcurso de los entrenamientos si logra ser ratificado de titular cuando el viernes sea turno de recibir a Patronato, en un duelo de auténticos necesitados.
Tuvo que esperar casi tres meses para poder salir a defender con garras y dientes la casaca auriazul. Desábato se acomodó con aplomo y se fue soltando a medida que los minutos se fueron consumiendo. No se apichonó cuando el pincha era mucho más. Al contrario, doblegó esfuerzos y se lo vio metiendo en otros sectores de la cancha con enjundia.
Otro punto saliente en la presentación oficial es que siempre se lo vio bien ubicado. Trató de manejar en todo instante los hilos y tiempos. También es cierto que dio ventajas desde el punto de vista físico. El hecho de no tener competencia expuso algunas falencias. Incluso jugó casi todo el partido. Recién salió a los 92 minutos para cederle su lugar al pibito Luques.
¿Salió con alguna molestia? La imagen dejando la cancha dejó esa sensación. Aunque también podría haber sido que optó por ganar segundos, ya que el canalla ganaba, hasta ahí, por 1 a 0. Restará esperar en la brevedad si el club emite algún parte médico, aunque tampoco será extraño que eso no suceda jamás porque el cuerpo técnico y médico no son afines de brindar información precisa cuando surge alguna lesión.
Lo saludable es que Desábato podrá suplir ese momentáneo déficit acopiando rodaje, siempre y cuando Cristian González opte por darle minutos. Más allá de la endeble puesta a tono física, lo concreto es que quedó bien parado de cara a futuro cercano.
Con un libreto sencillo le bastó para dar confiabilidad y credibilidad. Junto a Emmanuel Ojeda se complementaron bien. La puesta del Kily en el doble cinco fue acertada. ¿Nace una nueva sociedad en Central? Todo indica que así será. Al menos por el momento.
Sobre todo porque el canalla necesita quebrar la racha de tres partidos sin victorias. Habrá que ver luego cómo compone el resto de las líneas el entrenador, pese a que podrían llegar a reaparecer dos hombres claves como Gastón Avila y Emiliano Vecchio.