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Central hizo lo que tenía que hacer: ganarle a Gimnasia

En la noche de la visita de Diego Maradona al Gigante, el equipo de Cocca cumplió con su principal objetivo: ganarle a Gimnasia, un rival directo. Tres puntos clave en la lucha por la permanencia y también para las copas

Domingo 16 de Febrero de 2020

Central hizo lo que debía: ganó. Desde el plano futbolístico el balance es inobjetable. Porque lo logró ante un rival directo por la permanencia. Por lo demás, por esa noche especial de la que tanto se habló en la previa, hizo lo que los hinchas sintieron, que fue fortalecer el amor por sus colores y no dejarse obnubilar por la presencia de Diego Armando Maradona. Porque desde ese lado también había un partido especial. Es que la noche podía disparar para cualquier lado. Hacia un reconocimiento genuino o hacia una reprobación generalizada que diera que hablar. Diego se fue así como llegó, cubierto por un manto de indiferencia, pero dirigiendo a un equipo que se fue con las manos vacías porque el canalla, con muy poquito, le marcó presencia para salir realmente airoso.

Los tiempos que vive Central no dan para mirar demasiadas cosas que no sean el resultado, sin que ello invalide la idea de que para arribar a los mismos siempre será más sencillo a través de buenos rendimientos. Por eso las formas en las que se concibieron los tres puntos no importaron demasiado, al menos para los hinchas. Sí debieran ser importante para Cocca.

Atendiendo a que en la previa ya se habían dado algunos resultados que le jugaron en contra a Central (ganaron Patronato y Aldosivi, y empató Colón), para el canalla no había forma de mirar para otro lado. Solo los 90 minutos debían tenerlo motivado. El equipo actuó en consecuencia pero, se insiste, amparado por el resultado más que por el juego.

Ni siquiera podía haber excusas sobre algún tipo de distracción por lo emocional por algo que pudiera pasar con Maradona. Porque la dirigencia entendió (y así lo hizo saber en el inicio de la semana) que la situación no ameritaba para armar una fiesta para Diego. Los futbolistas pusieron el ojo sólo en el partido, al igual que los hinchas.

Seguramente el triunfo se puede saborear de una manera especial justamente por esa floja puesta en escena, de la que incluso hizo referencia Maradona al término del encuentro, cuando declaró que se iba con bronca porque habían perdido ante un equipo “que no fue sólido”, que jugó “a los pelotazos” y que se encontró con un gol producto de la fortuna. También comparó luego que si Gimnasia descendía, Central, por lo que hizo, también debería.

El resultado hizo que la alegría fuera inconmensurable. Porque después de aquel cachetazo en cancha de Independiente y de la mejora y el empate en Banfield, el equipo de Cocca logró lo que había conseguido en el primer partido del año, contra Huracán: un triunfo. El campeonato está entrando en la recta final y cada vez habrá menos lugar para las siestas o la dispersión. Porque lo que hizo este 1-0 sobre el lobo fue poner el coche sobre la ruta para que la marcha sea continua, hacia adelante y sin tantos zigzagueos.

Después, las formas no son para permitir que pasen desapercibidas. Porque con un equipo que entrega pocas garantías desde el juego las dudas no terminarán de despejarse. Pero claro, hablar del cómo se ganó con los tres puntos bajo el brazo suena contradictorio, aunque no lo sea.

Todas aquellas dudas que se abrieron en Avellaneda y que estuvieron a punto de extenderse una semana después, ayer encontraron un freno. Porque Central hoy puede darse el lujo de aguardar el resto de la fecha sabiendo que nadie se le podrá acercar. Es más, casi que se sacó de manera definitiva un rival directo como Gimnasia, al que le marcó una distancia de 18 puntos. Hoy es un rival menos con el que pelear.

En su casa y ante su gente, la visita de lujo de Diego Armando Maradona, al que no homenajeó, no sacó de foco a un Central con la obligación de reencontrarse con el triunfo y lo hizo. El “folclore” del que habló Ledesma durante la semana es lo que le dará vida hasta hoy o quizá hasta mañana sobre lo que se pueda decir de lo que pasó (o mejor dicho no pasó) con Diego. Central tuvo un objetivo claro con la lucha de la que no se puede desentender. Tenía una sola cosa que hacer (ganar) y lo hizo.

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