Central empezó con el equipo innovador que casi le da el máximo rédito en La Plata y lo terminó prácticamente con aquel ideal que supo armar cuando tenía a todos a disposición. Inició con un 4-2-3-1 y lo finalizó con el 4-4-2 que tanto utilizó el Kily González en su ciclo. Formó los once con los que igualaron 2-2 ante Estudiantes, sin los jugadores que habían salido del once por diferentes lesiones, y el 3 a 2 final sobre Patronato lo consiguió con todos ellos en cancha. Inclusive con Luciano Ferreyra, aquel que perdiera el lugar por otras cuestiones. Es más, el Pupi y Emiliano Vecchio, que en la previa fueron los más relegados por el entrenador, le dieron la victoria a Central.
































