Se terminó la ilusión de todo Argentino de poder llegar a Primera C. Por los cuartos de final del reducido por el 2º ascenso, Juventud Unida lo venció 1 a 0 y así se llevó del José Martín Olaeta el pasaje a la semifinal. El encuentro estuvo cargado de emociones hasta el minuto 95. Pero cuando el árbitro Juan Pafundi decretó el final del cotejo llegaron las corridas y varios jugadores de ambos equipos se trenzaron a golpes de puños. El juez expulsó en su informe a cuatro jugadores salaítos y dos del equipo de San Miguel.
Después de realizar un buen torneo en la temporada 2016/17, Argentino clasificó entre los 8 mejores para disputar el reducido. Y ayer en su estadio, con su gente y en un único partido donde tenía todo para definir la llave, no la pudo aprovechar. El Lobo rojo con muy poco se llevó todo.
El trámite comenzó a favor del elenco visitante, que a los 2' con un cabezazo de Bonano tuvo la primera situación clara para abrir el marcador. En la contra, a los 5', Tedesco desbordó por la punta derecha, sacó un centro al corazón del área de Juventud y Fabrizio la tomó como venía, remató al centro arco, el balón pegó en un defensor, pasó por la línea de sentencia y salió desviada.
A los 24' llegó el balde de agua fría. La visita llegó al gol tras un buena jugada de Inguimbert, quien habilitó a Bonanno y el delantero estampó el 1 a 0 con todo el arco a disposición.
En el complemento el local salió decidido a igualar la serie. Contó con 5 situaciones claras para igualar pero los palos y las atajadas de Ricardo Grieger lo privaron de por lo menos llegar a los tiros penales.
Argentino perdió ante Juventud Unida y se despidió de la ilusión de poder llegar a la Primera C. Ahora se vienen tiempos para pensar y tomar aire nuevo en busca de armar el plantel 2017/ 2018.
La locura del final
La imagen del final del encuentro entre Argentino y Juventud Unida fue reprobable para los dos planteles. Otra vez la violencia fue noticia, pero por los protagonistas.
Lo que debió ser una fiesta con ganadores y perdedores, terminó en una batalla campal entre varios jugadores.
Todo comenzó cuando el juez Juan Pafundi dio por finalizado el encuentro y Juventud Unida pasaba a la siguiente ronda de la D. En ese momento el delantero ganador Sebastián Sánchez le hizo gestos y gozó a Emanuel Andrada por el triunfo. El lateral de Argentino, sin mediar palabra, fue en busca del provocador y ahí se trenzaron a golpes de puños.
Los jugadores de los dos equipos no tardaron en llegar y otra vez entre varios se cruzaron a las trompadas. Lo peor de todo y lo más reprochable fue la patada voladora del arquero Lucas Rodríguez al delantero visitante Bonanno, autor del gol.
Las peleas y las corridas siguieron hasta el túnel del Olaeta, hasta que el plantel visitante bajó al vestuario. Pafundi informó a 4 jugadores locales. Rodríguez, Andrada, Rivarola y Bembo. Por el lado de Juventud Unida informó a Sánchez y Griaeb.