Opinión

Coincidencias

El helicóptero que sobrevuela la candente zona sur, cuyas calles y veredas se riegan diariamente de sangre, espanta a los perros vagabundos

Domingo 15 de Abril de 2018

Es diferente el significado que el uso, pero coincidencia termina por componer una facto que no puede sucederle a una sola persona a la vez. La coincidencia necesita mas de un actor. Puede ser una sola persona y una lluvia. Una persona y otros ojos. No hay coincidencia sin el otro. La coincidencia, sustantivo femenino y singular es, en rigor, un inevitable plural.

El diccionario, por su parte, acompaña: Definición de coincidencia. Coincidencia es el acto y el resultado de coincidir: estar de acuerdo, convenir. La coincidencia también puede referirse a una coexistencia o una concomitancia. El asunto se pone mas profundo: La Coincidencia resulta de la conjunción del prefijo "Co" que en este caso quiere decir repetición, "De nuevo" o simplemente otra vez, con la palabra "Incidencia" la cual nos hace referencia, nos da la noción de que coincidencia se utiliza para hacer mención de eventos que suceden ... que inciden. Nada dicen de inevitables, como tampoco de pactados de antemano.

Los amores sólo pueden explicarlos las coincidencias y así, según los astros, los signos, los signos franceses, árabes, chinos, el Tarot de Marsella, el I Ching o los huesitos de Melville en Moby Dick, las cosas suceden y así se incide, se coincide y me enamoré sin darme cuenta... como dice la canción.

Las preguntas se acumulan. No fue coincidencia la primera señorita en la escuela...? Todos sabemos o deberíamos saber que ése primer choque con "la seño", con la civilización en realidad, marca el comportamiento bastante mas profundamente que lo imaginado y sólo superado, hoy, por algunos dibujitos de la tevé con la que entretienen el día y alteran el alma de los pibes del siglo XXI. Nadie sabe, ahora, como serán las coincidencias en el 2030 por esta misma razón: la comunicación mundial que, horror, multiplica las coincidencias.,.. desfavorablemente, restándole azar. La coincidencia, si no se la puede atribuir al azar no es coincidencia, es premeditación y alevosía. El lío de Facebook (lea facebuc) va por ese caminito.

Con los enamorados (un estado que vuelve perfecto al humano y ésta, la perfección, el raciocinio indica que no existe) el asunto es sencillamente complicado. Somos tan diferentes que necesariamente tenemos que andar bien. Se dieron tantas coincidencias, el colectivo, el hotel, la playa, que caímos en la cuenta que estamos hechos el uno para el otro. Yo no iba a la fiesta, acompañé a mi hermano y el ni siquiera era amigo de mi hermano pero entramos a la vez y a mi se me cayó el teléfono y una coincidencia trae la otra, el tampoco toma gaseosas... Explicar las coincidencias acerca todo al mas elemental ridículo.

El que no tomó el avión que capotó, ni se subió al colectivo que se incendió y se fue, justito, justito, del edificio antes que.... se corresponden con otras coincidencias pero pertenecen a la mas exacta cotidianeidad. De donde se infiere que la tragedia es cotidiana. Y las coincidencias las define bastante bien el dicho español que escucho hace mucho tiempo. Nadie se muere en las vísperas.

Estaría bueno que cada uno de nosotros hiciese el repaso de aquella primera seño, del primer colectivo, del primer cine, de la primera vez que se escuchó una guitarra (variante, piano, saxo, lo que sea, pero que sea un instrumento musical) del primer perfume, de la primera verdadera mirada que traspasa todo.

Hecho el resumen estaría mas que bueno preguntar que de eso que fue nuestra primera vez es lo que queda. Si somos guitarristas o panaderos por aquellas cuestiones de las coincidencias, si la camiseta del club es por alguna de esas... coincidencias. Yo se que la primera seño era soltera, tenía muchos novios, fumaba, su pelo era negro, se llamaba Ana K... y estaba en el colegio del mas lejano arrabal, castigada por un montonazo de cosas, pero básicamente porque, como decía mi madre (compañera en el gremio) no le perdonan que sea judía y tenga muchas coincidencias con Martha T... la profesora de música.

Compartir aquella vida, escuela, colectivo, charlas de adulto, hizo que entendiese las coincidencias como algo que puede ser bueno o malo y que significa varias cosas a la vez. Que la sociedad, las amistades, los vecinos son parte de las coincidencias. Vamos que feminismo, libertades, persecuciones me resultan conocidas hace tiempo y como mi vieja simplemente me decía que Ana era buena, pero fuma y eso es malo, entendí "acerca del mal que provoca el tabaco", para el resto... libertad.

Cuando dos personas me cuentan que tienen muchas coincidencias pienso en la seño Ana y la maestra de música. Creo que tienen razón aquellos que sostienen que nuestras vidas son puras coincidencias y que debemos forzar mucho la máquina para escapar de ellas.

Toda familia tiene una historia epistolar de abuelos y abuelas, de tías y carruajes, de encuentros en el puerto o justo, el desencuentro que, en el mismísimo puerto, facilitó otra relación. Conozco casos de personas del mismo apellido, que sin parentesco se encontraron y fueron felices. También de aquellos que por la consanguinidad se quieren pero desde lejos. Y no fueron ni serán felices. De donde se puede resolver que la felicidad también es una coincidencia grata.

América puso a los inmigrantes varios puertos y la separación, en muchos casos, fue coincidencia. Vamos, que Cristóforo Colombo y estos territorios de las Indias fueron una fenomenal coincidencia. Se sabe, todos sabemos de familias que tienen tíos en Canadá o en San Francisco, California. Muchos que vuelven a un pueblo lejanísimo de los mas altos de la Galicia sólo para ver una casita de piedra de donde salió un abuelo que, por eso de las coincidencias, terminó siendo la primera de sus sangres conocidas en estas tierras y fijate que coincidencia, cuando llegué a ése pueblito había una viejita que se llamaba...

Tres millones de espermatozoides van vibrando en busca de un óvulo, en un tiempo útil de 36 horas una vez al mes y uno llega. Dicho a lo bestia eso somos. Claro que la pipeta, el frío que congela pero mantiene, como la libreta que autoriza la adopción, ponen las cosas en niveles menos azarosos sin desarmar las coincidencias. Gracias a Dios y la Virgen, dirán algunos con quienes podemos coincidir... o no.

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