Cristian González es un canalla de ley. Bien o mal antes jugó y ahora dirige a Central con el corazón y con el amor a flor de piel que le tiene al club que lo vio nacer. En su etapa de futbolista volvió a Arroyito dejando de lado ofertas millonarias y fue feliz poniéndose nuevamente la camiseta auriazul. No la tuvo fácil y siempre la peleó. Hasta jugó una promoción frente a Belgrano que le permitió a la entidad de Arroyito mantener la categoría. Y no tuvo empacho en sumarse al plantel para dar una mano cuando el equipo después descendió a la B Nacional. Es que a pesar de su pasado en la selección argentina y el fútbol europeo de elite, nunca se olvidó de Central y siempre puso la otra mejilla por “su” club.

























