El secretario de Seguridad Pública, Omar Pereyra, anunció que se “reajustarán las medidas de seguridad que reclaman los taxistas”, con quienes mantuvo una reunión la mañana de este jueves en la sede de Gobernación tras el segundo asesinato de un chofer en 24 horas. El encuentro se desarrolló en medio de la protesta con corte de la calle Santa Fe entre Dorrego y Moreno que llevan adelante los trabajadores desde ayer. El funcionario expresó sus “condolencias a la familia” e indicó que conversaron sobre ajustes en los corredores seguros y acompañamientos de móviles policiales a los taxis en horario nocturno.
“En principio expresamos nuestra solidaridad y condolencias a las familias. Lo hemos transmitido ayer a la tarde en la reunión con dirigentes de los sindicatos y organizaciones de taxistas y lo reiteramos en la reunión con taxistas que no integran esas conducciones pero necesitaban conversar y los hemos recibido”, dijo Pereyra.
La reunión se concretó con el servicio suspendido tras el crimen de Diego Alejandro Celentano, de 32 años, baleado a las 23.30 del miércoles cerca de las piletas del Saladillo en Alvear y Garmendia por un atacante que había subido al auto como pasajero. Un asesinato con similitudes al que sufrió el martes el taxista Héctor Raúl Figueroa en la zona de Flammarión al 5000.
“Estamos esperando la resolución de las investigaciones. Ya se aportó la mayoría de las pruebas que requirió la Justicia a la Policía de Investigaciones (PDI) y seguimos la evolución del caso”, indicó el funcionario en conferencia de prensa.
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Foto: Virginia Benedetto / La Capital
Respecto de las medidas acordadas en el encuentro, Pereyra indicó que se volverán a “reajustar, coordinar y consensuar las medidas de seguridad” que reclama el sector. “Se hará en función de los recursos con los que contamos: corredores seguros, fijos, móviles, acompañamientos, vamos ajustando algunas cuestiones en función de las zonas”.
“Estos dos hechos cuentan con características muy particulares. No ha habido robo de celular o de dinero, simplemente una ejecución a sangre fría de dos taxistas con características similares en ambos casos. Sobre eso hemos conversado hoy con los taxistas y ayer con los dirigentes”, amplió Pereyra, quien resaltó como otro rasgo común que ambos choferes trabajaban para una misma empresa de radiotaxis.
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“La única diferencia es que en un caso al pasajero el taxista lo levantó en un determinado lugar y lo llevó a otro punto, mientras que ayer aparentemente hubo un llamado a través de una aplicación solicitando el viaje”, comparó. En ninguno de los hechos, dijo, surge de la investigación que se hayan dejado notas o carteles como mensaje, rasgo usual en crímenes con sesgo mafioso.
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Foto: Virginia Benedetto / La Capital
Pereyra consideró que “es lógico” el planteo de los choferes con “dos compañeros muertos” casi a la misma hora y con una misma mecánica. “Uno entiende el ánimo y el momento que están viviendo. Les explicamos los recursos que estamos recuperando de parte de una policía en la que estamos recuperando la faz operativa”.
Por último, Pereyra planteó que no maneja ninguna punta o hipótesis sobre el trasfondo del ataque porque los aportes realizados a través de la PDI fueron en carácter de “auxiliares de la Justicia” y por lo tanto dependerá del avance de la causa a cargo del fiscal Patricio Saldutti. Si bien recordó la saga que comenzó con “un primer tiroteo a un cajero a un banco en la primera amenaza al gobernador Pullaro”, un hecho a partir del cual “se han ido sucediendo metodologías similares con ataques a colectivos y a recolectores de basura y en este caso con mucho mayor gravedad con dos personas fallecidas”.