La sanción en 2020 de la ordenanza 10.139 de Suelo e Inversiones Productivas fue un antes y un después en materia de parques y áreas industriales de la ciudad de Rosario. Fue el eje principal para reordenar el sector, promoviendo regímenes especiales para las industrias. Así lo explica Melina Martínez, directora de Desarrollo Industrial de Rosario: “Antes de esta ordenanza las radicaciones industriales o los loteos con fines de parque industrial eran tratados como cualquier loteo residencial, con las mismas exigencias. No tenían en cuenta que generaban empleo, iluminación en la zona, seguridad y que cualquiera que quiera hacer una inversión, más allá del negocio inmobiliario, trae una reactivación productiva”.
Hoy la ciudad concentra cerca de 3 mil fábricas y galpones donde funcionan industrias de tipo manufactureras, según datos de la Secretaría de Desarrollo Económico y Empleo. De este número, un porcentaje cada vez mayor de empresas eligen radicar sus operaciones en suelo industrial, ya sea en parques con infraestructura, como en polos productivos que surgen del agrupamiento de pymes. Esto sucede, por ejemplo, con las industrias de “línea blanca”, fabricantes y proveedoras de servicios de refrigeración que operan en Ovidio Lagos entre Circunvalación y el arroyo Saladillo.
“Tras la ordenanza se dieron alrededor de 100 nuevas instalaciones y ampliaciones. Esta reglamentación abarca todo el territorio comprendido entre Circunvalación y el arroyo Saladillo, designado como suelo industrial promovido, así como también incluye zonas aledañas a avenidas. Dentro de las áreas encontramos lugares con servicios y estructura armada y otros que aún no la poseen, pero que las desarrolladoras miran con interés”, aseguró Martínez.
Entre los casos más notables figuran el Park Empresario, el Parque Industrial Rosario Oeste, así como el Área Industrial Uriburu y el Parque Industrial Ovidio Lagos. Y en lo que respecta a los anuncios, el nuevo parque que se construirá en la ciudad es el que llevarán adelante los socios de Rosental, Fundar, Rossetti e Ivanar sobre la autopista Rosario-Córdoba, con más de cien hectáreas.
En lo que respecta a la demanda, Martínez explicó que la más fuerte se concentra en la industria manufacturera, especialmente vinculadas al sector metalmecánico y alimenticio. También está aumentando la radicación de depósitos de escala intermedia, posicionando a Rosario cada vez más como plaza logística.
El caso del Park Empresario
Con una superficie original de 40 hectáreas y en plena expansión, el Park Empresario se alza como un espacio clave en el desarrollo del entramado pyme. Ubicada en Avenida Uriburu al 6800, hay unas 40 empresas ya radicadas o en proceso de radicación, provenientes de varios sectores como el agro, automotriz, textil y alimenticio. A su vez está en proceso de ampliación para sumar nuevos lotes y albergar a una nueva tanda de firmas que buscan mejorar sus instalaciones.
“Me gusta definir al Park Empresario como un inmueble productivo y logístico. Los parques como este son un cambio de rubro para las firmas desarrolladoras que, a partir de un negocio inmobiliario, encontraron una superficie bien ubicada, logística e industrialmente apta dentro de Rosario. Hoy no tenemos vacancia, no hay disponibilidad de lotes porque están todos vendidos, así que avanzamos con la puesta a punto de un par de manzanas que van a incluir nuevos lotes”, señaló al suplemento Negocios, Marcelo Fernández Corti, socio de Inmuebles por Gestión y comercializador del predio perteneciente a los desarrolladores Weskamp -Fábrega SA.
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Vista del Park Empresario, en Avenida Uriburu y Circunvalación.
Foto: gentileza Park Empresario.
El Park Empresario es un parque abierto, cuyo perímetro está dado por límites naturales y cuenta con lotes de 2.000 m2 en promedio. También se da el caso de empresas grandes que compran más de una parcela para escalar su producción o incluso una manzana entera. Con un ingreso a 800 metros desde Circunvalación, su ubicación estratégica permite llegar a cualquier punto de Rosario en minutos. “La parte logística, cuando hablamos de pymes, es la distribución local y minorista, que en general se da en un radio de 35 o 40 km como límite máximo. A esto hay que sumarle la seguridad de operar en un predio con vigilancia común, caminos, desagües, obras de infraestructura, iluminación y próximamente un área de servicio, con asistencia bancaria y posiblemente gastronómica”, aseguró Fernández Corti.
Valores de venta
En cuanto a la venta dentro del parque, el precio del m2 ronda los u$s 110 y pese a ser un número competitivo en términos de mercado, una gran dificultad que afrontan las pymes a la hora de encarar la obra es la falta de líneas crediticias, tanto a nivel provincial como nacional. A este problema se suma el poco movimiento en la compra y venta de inmuebles, lo que dificulta a una firma vender el galpón industrial donde opera para tener un piso de ganancia que le posibilite cubrir parte de los costos de la mudanza.
“Rosario es una ciudad que creció mucho y tiene muchas firmas que no pueden seguir funcionando donde están, hay algunas sobre calles que no dan lugar para la circulación de determinados vehículos, en barrios residenciales donde el ruido es un problema. Más allá de que es una tendencia mundial, acá se necesita una modernización que incluya la decisión de construir más parques y generar oportunidades”, consideró Fernández Corti.