Kevin Paladini tenía 24 años cuando quedó al frente del complejo “Cines del Centro”, ubicado dentro del Shopping del Siglo. Su familia decidió comprarlo en el 2010 y realizar un salvataje que evitara su cierre definitivo, tomando las riendas del espacio que estuvo casi un año en obras hasta abrir sus puertas nuevamente en el año 2011. De a poco, se hizo lugar en un sector dominado por las grandes cadenas de cine extranjeras, hasta volverse un clásico del centro rosarino en materia de entretenimiento. Hoy, a pesar de los cambios de tendencia en el consumo de contenidos audiovisuales, logra mantenerse a flote pero el empresario confió a La Capital que es necesario llevar adelante una serie de cambios para reinventar el negocio y sumarle rentabilidad.
Esta conclusión nace frente a un contexto de crisis global en el sector, donde la caída de clientes se profundiza por la mayor oferta de estrenos en plataformas de streaming como factor principal. En los dos primeros meses de 2024, según un relevamiento del portal de contenidos audiovisuales Ultracine, la concurrencia a las salas nacionales bajó un 26,4% respecto del período enero-febrero de 2023. Entre el 1 de enero y el 29 de febrero de este año se vendieron en la totalidad de los cines de Argentina, 4.811.887 entradas frente a las 6.540.721 de igual período de 2023. Este registro negativo frenó la tendencia positiva de la taquilla local, que había tenido un diciembre con buen rendimiento.
Resurgimiento
La estrategia de los Paladini a la hora de hacerse con el cine, fue la de desarrollar un plan de reformas, tecnologización y mejorar por completo la propuesta al público. Previamente a su llegada, la falta de inversión sumado a un declive de la zona céntrica en general, habían golpeado los números del negocio y peligraba su continuidad. Fueron varios meses los que el cine estuvo cerrado para llevar adelante reformas de todo tipo, de infraestructura en las cuatro salas, pintura, mejoramiento acústico y retapizado de butacas, entre otras.
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Kevin Paladini está al frente de la dirección de los Cines del Centro.
Foto: Virginia Benedetto/La Capital
“A poco de haber reinaugurado empezaron a salir los proyectores digitales, entramos en otro gasto importante que fue salir de los antiguos de 35mm y digitalizarnos. Arrancamos de a una sala por vez porque la inversión por cada unidad rondaba los u$s 100 mil dólares, de a poco fuimos equipando cada sala y el último lo terminamos de sumar en el 2018”, contó Paladini, rememorando su incursión en el rubro y los desafíos que tuvo que enfrentar en primeros años al frente de los Cines del Centro.
Kevin tenía 22 años y cursaba la carrera de Comercio Exterior cuando empezó a involucrarse en el manejo del espacio, proceso que se “fue dando de a poco”, en sus palabras. Primero trabajó en la boletería durante el turno tarde y una vez que fue entendiendo en rubro se quedó al mando con solo 24 años. No fue fácil aprender a dirigir un negocio que opera con poco margen de ganancias y en una industria golpeada a nivel mundial, pero el joven empresario lo logró. Al menos hasta la pandemia, cuando estuvo cerrado durante un año y medio.
“Fueron épocas muy duras, teníamos cero ingreso y gastos fijos que tuvimos que seguir afrontando para guardar nuestro lugar en el shopping”, reflexionó el empresario. La vuelta se dio en julio del 2021, en consonancia con las vacaciones de invierno, el momento de mayor rendimiento para los cines por ser el que más convoca al público infantil, que acude a las salas acompañado por adultos. En ese momento, el empresario entendió que debía renovar la propuesta del cine para que el flujo de niños se mantuviera a lo largo de los meses y despertara el interés de un público adolescente/joven.
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Boletería y kiosko de los Cines del Centro.
Foto: Virginia Benedetto/La Capital
“Antes de la pandemia, el 70% de nuestro público eran adultos mayores, pero fuimos virando hacia películas más taquilleras o con un perfil juvenil para ampliar el rango etario. Tuvimos que trabajar mucho, nos golpeó el hecho de que nos pidieron mover la boletería que estaba en la planta baja del shopping para liberar espacio y la terminamos trasladando a la parte donde está el candy bar, en el ingreso a las salas en el primer piso. Eso nos restó visibilidad, porque teníamos una ubicación central y la perdimos, pero ahora estamos generando estrategias con la gerencia del centro comercial para que más personas conozcan el cine y quieran venir”, explicó Paladini.
Números que rindan
La inflación es otro factor que golpea al negocio cinematográfico, aunque desde Cines del Centro hay una clara decisión de mantener el valor de la entrada accesible en una estrategia por competir con las grandes cadenas como Showcase y Cinemark Hoyts. Si estas últimas logran atraer al público por sus amenities, variedad de películas proyectadas y amplitud de horarios, el complejo que maneja Paladini busca ganar en precio, volviéndose una opción muy valorada entre familias o grupos de amigos. Hoy el costo del ticket ronda los $2200, a su vez hay descuentos para estudiantes de la UAI, Empleados de Comercio, la Tarjeta de Beneficios La Capital y descuentos para todo el público durante los miércoles.
“Lo que da ganancias es la venta del pochoclo, es como el café del bar, un producto con bajo costo al que se le saca mucha rentabilidad. El verdadero negocio detrás del cine es el kiosco, lo es para todos, tanto para los más chicos como para los grandes, entonces lo importante es que en la grilla haya películas pochocleras, tanto los estrenos comerciales como las películas infantiles. Kung Fu Panda es un ejemplo de película que rinde bien en este sentido y a nosotros nos encantaría poder tener más productos tipo golosinas para vender pero al sumar la boletería al kiosco nos quedó poco espacio”, reflexionó Paladini.
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La pochoclera es la gran estrella del cine y el pochoclo, el producto que más elige el público para acompañar las películas.
Foto: Virginia Benedetto/La Capital
Para reforzar la venta de su producto estrella, el espacio ofrece combos de bebida y pochoclo que van desde los $4000 a los $9000 mil y están pensados para una persona, pareja o familia de cuatro. ¿Y la recaudación por la venta de entradas? La mitad se destina al pago de distribuidoras que son aquellas empresas encargadas de brindar contenidos audiovisuales a los cines. “Yo tengo un representante en Buenos Aires que es mi nexo. Hay firmas grandes como Warner, Universal, Disney, otras medianas y también las que trabajan producciones independientes, el acuerdo es que se llevan la mitad de la recaudación por la venta de entradas totales de cada película”, indicó el empresario.
Nuevos aires
Si bien el desempeño en el negocio cinematográfico depende en gran medida de los estrenos que haya a nivel mundial, a Cines del Centro le pasó lo mismo que a la mayoría de sus competidores: no logró recuperar los números de público previos a la pandemia. Paladini destacó el vínculo con los directivos del Shopping del Siglo ya que vienen trabajando en conjunto, realizando acciones de marketing específicas. Por ejemplo, todos los lunes a través de la web del cine realizan una votación abierta con los usuarios para que estos elijan la cartelera que va a continuar durante la semana.
Otra apuesta es lograr que el complejo funcione por las mañanas para un sector corporativo, en los momentos donde no se proyectan películas. El plan es aprovechar la sala número tres, la cual tiene un escenario anexado donde ya se realizaron presentaciones de libros y conferencias. “Las películas se pasan a partir de las 14 hs y a las 20 hs es el último horario, después hay un rango donde está vacío y queremos sacarle provecho. Es una sala con 200 butacas, equipada con lo último en tecnología sonora e imagen y en pleno centro, que a muchos les puede servir para llevar adelante un evento. También queremos sumar un servicio de catering y que tengan la opción de contratarlo para su evento”, señaló Paladini.
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La sala número tres del cine tiene un escenario anexado para realizar distintos tipos de eventos.
Foto: Virginia Benedetto/La Capital