Según una teoría personal, que puede ser errónea, los tilos no siempre florecen tan profusamente como lo han hecho este año. Prueba de ello es el notable suave aroma que puede percibirse en los espacios aledaños donde se encuentran implantados.

Según una teoría personal, que puede ser errónea, los tilos no siempre florecen tan profusamente como lo han hecho este año. Prueba de ello es el notable suave aroma que puede percibirse en los espacios aledaños donde se encuentran implantados.
La popularidad de esta especie no sólo está dada por el perfume de sus flores, sino también, por la indivisible relación que guarda con el té que se elabora a partir de ellas y su famosa virtud , entre otras, de oficiar de relajante y sedante para quien lo ingiere.
No están del todo equivocados quienes conocen este árbol a través del té. Con respecto a esto, vale aclarar que existen una treintena de variedades de tilos, pero la que abunda en las calles de Rosario, es la llamada Tilia moltkei, un híbrido producto del cruzamiento de otras especies de tilo a la que no se le atribuyen importantes propiedades medicinales.
Las variedades con este fin son las Tilia platyphyllos o Tilo de Holanda y la Tilia cordata o Tilia parvifolia, todas difíciles de diferenciar entre sí, ya que son muy parecidas en su aspecto. Otra virtud, un tanto más utilitaria que la anterior, es la sombra densa y fresca que brindan justo en la estación más calurosa.
Quien se decida por plantar tilos debe tener en cuenta que son árboles caducos; de grandes dimensiones que requieren sol directo o mediasombra .
No está demás advertir que poseen un sistema radicular muy importante, que en suelos poco profundos se desarrolla superficialmente y levanta veredas o puede dañar paredes de construcciones si están muy cerca. Una forma muy útil de multiplicarlo y obtener nuevos ejemplares es extrayendo los hijuelos que nacen en la base del tronco principal.
Para terminar quiero dejarles un último dato para compartir con los más chicos: si miramos las hojas de los tilos con un poco de imaginación veremos que tienen forma de corazón.
Laura del Valle Acosta es paisajista, autora de los fascículos Guía de Plantas que se edita con el diario La Capital.

