Luego de un jueves y viernes de rotundo colapso en la zona del cordón industrial, a partir del corte de la ruta 11 que comenzaron los vecinos de Villa La Ribera, ayer se vivió una calma particular, con una mezcla de enojos e indignación, aunque a la vez con un dejo de expectativas puestas en la reunión que se llevará a cabo mañana en la sede comunal de Oliveros para intentar empezar a encontrar soluciones. El desafío es claro: que se realicen obras que organicen la llegada de los camiones a los puertos de la región.
De a poco, con el correr de las horas, fueron ingresando a las terminales portuarias los miles de camiones que quedaron varados en las rutas en las jornadas anteriores y ya en horas del mediodía del sábado la circulación era fluida y constante.
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Más despejadas. Tanto la ruta 11 como la 91 tuvieron mejor tránsito.
Esta situación permitió que algunos reclamos comiencen a tener respuesta en las autoridades locales. Tan es así que en la mañana de ayer, tal como publicó en su página web IRE Información Regional, la comuna de Timbúes arribó al triángulo que se forma en el cruce de ruta nacional 11 y provincial 91, y comenzó a tapar con ripio los pozos de las banquinas, que algunos llegaban hasta el pavimento y generaban demoras.
Ese fue uno de los pedidos de “acciones inmediatas” que requirieron los vecinos a Antonio Fiorenza, presidente comunal de Timbúes, cuando se acercó hasta la zona del reclamo en el mediodía del viernes.
Otro, que se comprometió a interceder para encontrar respuestas para la gente fue el jefe comunal de Oliveros, Alfredo Chiminello, quien aportó con la incorporación de inspectores de tránsito para que los chicos puedan cruzar las rutas en horario escolar.
El silencio volvió a las calles
La comunidad de la villa tripartita (Timbúes, Pueblo Andino y Oliveros) descargó parte de su bronca pero se llevó la angustia de que los señalaran por la manera de reclamar. Cuando en realidad, describían una y otra vez que lo habían intentado todo. Desde reuniones, pedidos formales a través de la Defensoría del Pueblo o una intimación al gobernador Omar Perotti y al presidente de la Nación, Alberto Fernandez, a quien además le enviaron más de dos mil firmas que juntaron en pocos días explicando el contexto y pidiendo obras de infraestructura que les devuelvan calidad de vida.
En tanto, se espera que mañana llegue a la comuna de Oliveros el director provincial de Seguridad Vial, Oscar Ceschi, para reunirse con autoridades y vecinos.
Y tal como publicó La Capital ayer, son tres los proyectos que deberían estar en curso lo antes posible: la circunvalación de Serodino, la rotonda de desvío entre las rutas 11 y 91 -ambos tienen sus proyectos ya concluidos- y un desvío para los camiones con sentido paralelo a las nuevas vías del ferrocarril que cruza la autopista por el puente de Giardino.
Por lo pronto, el tránsito se normalizó. Sin embargo, todavía quedó resonando el cimbronazo del ruido popular, cansado de tanto esperar.