Edición Impresa

Una escuela de tenis adaptado arranca en Venado Tuerto

Es una iniciativa de la Fundación Tendiendo Puentes, y busca fortalecer la inclusión e las personas con discapacidad

Sábado 09 de Marzo de 2019

El Club Centenario de Venado Tuerto será escenario hoy de la inauguración de una escuela de tenis adaptado que tiene como finalidad fortalecer y fomentar la inclusión de las personas con discapacidad. Se trata de la escuela "De Volea", que será presentada con un evento abierto a todo el público. Juan Pablo Rossarola lidera una fundación que, a través de las escuelas de tenis, busca reivindicar los derechos de las personas con discapacidad.

Este nuevo establecimiento es llevado a cabo de la mano de la fundación Tendiendo Puentes, la misma se aboca particularmente al fomento, financiamiento, y desarrollo de actividades benéficas basadas en la premisa de "responsabilidad social". De esta manera, todas aquellas disciplinas, actividades o eventos que tengan por objetivo final el progreso y el aumento de la calidad de vida y bienestar social de las personas en condición de vulnerabilidad social, serán abordadas filantrópicamente por esta entidad dando lugar a nuevas oportunidades, que en otras ocasiones, se ven dificultadas por la coyuntura o el contexto socio-económico de los beneficiados.

Por otro lado, nada de esto sería posible sin la enorme colaboración en conjunto de la fundación Estar de la ciudad de Rosario, que persigue el trabajo y la investigación en materia de deporte adaptado para personas con discapacidades mentales e intelectuales. Tanto su presidente, Marcelo Rocha, como su padrino, Eduardo Schwank, son pilares clave dentro de la estructura de nuestra escuela. En la ciudad de Venado Tuerto se formaría la escuela Nº 15 dentro de la red provincial que maneja su fundación.

Cada una de estas escuelas aporta, sobre todo, "una forma de inclusión para los chicos". El objetivo es que "puedan tener su propio espacio, que tengan la posibilidad de hacer deporte, y por sobre todas las cosas, que tengan la oportunidad de pertenecer, situación que se ve muchas veces dificultadas por el contexto", expresó Rossarola.

Al mismo tiempo, habló sobre el rol de la familia dentro de la escuela, y lo vital que resulta su apoyo. "Su entorno más cercano tiene que confiar, creer que se puede y no cerrarse en un diagnóstico. Muchos padres se acercan convencidos de que su hijo no puede jugar, no puede aprender. Después de algunos meses se sorprenden con los avances. Hay que erradicar la lástima empezando por el núcleo familiar".

Por último remarcó que el proyecto debía ser "abarcativo", y que no se debería limitar a un cierto número de instituciones: "La idea es que todas aquellas personas con discapacidad, que así lo deseen, puedan asistir a «De Volea», sin importar su situación económica, lugar de residencia, o experiencia previa con el tenis. Es un proyecto integrador y de inclusión", dijo, a modo de remate.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});