La Región

Maciel: hallaron muerto a un anciano tras una cita íntima

Confió en el bar que tenía un encuentro amoroso y fue su última noche. Ahora investigan si lo asesinaron o falleció por una descompensación

Sábado 25 de Enero de 2020

Un presunto asesinato indignó a Maciel. Un hombre fue encontrado tendido sobre la cama sin vida y todos los rincones de su casa estaban revueltos. Sus familiares constataron que le faltaban televisores, un celular y el auto. La postal mostraba una cita y el peor de los desenlaces. La autopsia determinará las razones del deceso mientras la fiscalía lo investiga como homicidio con objetivo de robo.

   Un champagne y dos copas sobre la mesa. “Esta noche tengo cita”, bromeó la tarde anterior en el bar Hugo Jorge Caballero, de 70 años, sin saber que sería un encuentro decisivo.

    La noche del miércoles 22 el abuelo habría salido con una persona a la que llevó a su casa de Rioja al 300 del pueblo ubicado 70 kilómetros al norte de Rosario. La mujer, que enciende hasta el momento todos los enigmas, sería el eje clave de la investigación. Fue quien lo vio por última vez y asimismo quien podría haberle suministrado algún medicamento o sustancia inadecuada para un enfermo cardíaco, que lo llevó a la muerte.

    Horas después, ya el jueves, sus hijos intentaron contactarse con él durante todo el día pero no lo lograron, en consecuencia uno de ellos decidió acudir hasta su vivienda alrededor de las 20 y se encontró con un panorama desolador. El hombre yacía en su cama, toda su casa estaba revuelta y le faltaban, a simple vista, varios elementos de valor. Llamó inmediatamente a la comisaría 4ª de Maciel y comenzó el operativo que incluyó la presencia de autoridades de la Unidad Regional XV, criminalística, Policía de Investigaciones y hasta el fiscal Leandro Lucente.

   Más allá de las ocurrentes escenas que se rumoreaban en las esquinas de la localidad del departamento San Jerónimo, de acuerdo a los primeros indicios constatados por el médico local y luego por el de policía, Caballero no contaba con signos de violencia visibles. Pero será recién con el informe de la autopsia, que realizará el Instituto Médico Legal de Rosario, cuando comiencen a aparecer las certezas.

Homicidio por robo

En diálogo con La Capital el fiscal en turno, Leandro Lucente, afirmó que “el cuerpo no tenía signos de violencia pero el domicilio fue revuelto y hubo faltantes. Tampoco había signos de violencia en los ingresos al domicilio y había rastros de que habría tenido un encuentro sexual con otra persona”. Dentro de los objetos confirmados que faltaban se enumeran dos televisores, un celular y el auto Volkswagen Gold Trend verde. En el contexto, el Ministerio Público de la Acusación ajusta la hipótesis a un homicidio con intenciones de robo aunque según avanzó el fiscal, “si bien el hecho se investiga como un homicidio, esta persona tomaba medicación cardiaca. La autopsia se realizó ayer pero los resultados definitivos van a demorar. En consecuencia aún no se pudo determinar la causa de la muerte”.

   Cabe destacar algunos detalles precisos dentro de la escena que ayudarían a concatenar los sucesos para reconstruir la historia. Tal como confirmó este diario, el cuerpo del abuelo estaba sin indicios de haber sido corrido o acomodado de alguna determinada manera, significa que tal como se descompensó, cayó y quedó sobre la cama.

    Vecinos del barrio confiaron que, pasadas las 7, el portón estaba cerrado y el auto guardado en su lugar y ya después de media mañana, alrededor de las 11, apareció “abierto de par en par”. Este marco apuntaría que la o las personas que estuvieron en la casa tuvieron tiempo suficiente para buscar, revolver y hacerse de objetos dentro del hogar con el hombre sin vida en la habitación durante el transcurso de la mañana y no de la madrugada como se sospechó en primera instancia.

   El teléfono celular también desapareció y es una pieza determinante para confirmar las vinculaciones de Caballero en las últimas horas. De hecho, la última conexión se dio alrededor de las 5, inhabitual en su comportamiento y situación que alertó a la familia. No obstante, de acuerdo a las teorías del caso, creen que ya no era él quien lo utilizó.

   Entre versiones y supuestos se agolpan los relatos en la Capital Provincial del Tango, pero cierto es que oficialmente hay medidas en curso que buscarán refutar o confirmar cada una de esas historias. Muchas de ellas ya desestimadas.

   El difunto vecino de Maciel tenía cuatro hijos y estuvo vinculado muchos años al básquet masculino del Club Alba Argentina. Desde allí muchos lo recuerdan con cariño. Su muerte abrió un enigma que preocupa a la comunidad. Entre tanto, todavía restan muchas piezas para obtener una versión concreta y sostenida en pruebas de lo sucedido.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario