Mientras Santa Fe continúa expandiendo su infraestructura educativa con nuevos edificios escolares, aulas y obras de recuperación patrimonial, el ministro de Educación, José Goity, sostiene que “el verdadero desafío trasciende el aspecto edilicio”.

El ministro José Goity defendió el modelo educativo basado en la alfabetización y en la evaluación de aprendizajes
Por Ricardo Terán
José Goity: “Soy docente antes que funcionario. Me gustaría que me recuerden como alguien que ayudó a que los chicos aprendan más y que contribuyó a mejorar el sistema educativo santafesino”
Mientras Santa Fe continúa expandiendo su infraestructura educativa con nuevos edificios escolares, aulas y obras de recuperación patrimonial, el ministro de Educación, José Goity, sostiene que “el verdadero desafío trasciende el aspecto edilicio”.
Durante una entrevista en LT8, el titular de la cartera educativa afirmó que “la prioridad de la gestión encabezada por Maximiliano Pullaro es garantizar aprendizajes de calidad para todos los estudiantes” y explicó cómo “la planificación educativa acompaña el crecimiento demográfico y productivo de las distintas localidades del territorio provincial”.
Bajo esa premisa, el ministro José Goity visitó los estudios de LT8, donde participó del segmento La Región del programa “Una Tarde Perfecta” y repasó las principales políticas impulsadas por el gobierno de Maximiliano Pullaro.
Goity explicó cómo la educación busca acompañar el crecimiento de las 365 localidades de la provincia mediante una planificación que integra infraestructura, alfabetización, evaluación de aprendizajes e innovación pedagógica.
Una de las definiciones centrales del funcionario fue que “la educación dejó de pensarse de manera aislada para incorporarse a la planificación integral del crecimiento de las ciudades y pueblos santafesinos”.
En este sentido, Goity explicó que “la construcción de escuelas, aulas y obras de infraestructura responde a un trabajo coordinado con distintas áreas del gobierno provincial, teniendo en cuenta la evolución demográfica y las necesidades de cada comunidad. Actualmente la provincia lleva adelante la construcción de 61 nuevos edificios escolares, entre establecimientos inaugurados y obras próximas a finalizar, además del programa Mil Aulas, que ya suma 730 aulas en ejecución distribuidas en todo el territorio santafesino”.
La planificación educativa que impulsa el gobierno provincial encuentra uno de sus principales respaldos en la inversión en infraestructura escolar. Para Goity, “no alcanza con proyectar nuevos establecimientos: las escuelas deben acompañar el crecimiento demográfico de cada localidad y ofrecer espacios adecuados para enseñar y aprender”. En ese marco, destacó que “Santa Fe lleva adelante uno de los planes de obras más importantes de los últimos años. Entre edificios inaugurados, obras en ejecución y proyectos próximos a finalizar, la provincia avanza con la construcción de 61 nuevos edificios escolares, distribuidos en distintas regiones del territorio santafesino”.
A esa política se suma el programa Mil Aulas, concebido para ampliar la capacidad del sistema educativo y eliminar situaciones de hacinamiento que durante años obligaron a transformar bibliotecas, laboratorios o salas de profesores en espacios de clase. Según precisó el ministro, “730 nuevas aulas ya fueron finalizadas o se encuentran en ejecución mediante un esquema de trabajo conjunto con municipios y comunas, que permite responder a las necesidades específicas de cada comunidad”.
El mantenimiento cotidiano también ocupa un lugar central. “A través del Fondo para la Atención de Necesidades Inmediatas (Fani), la actual gestión concretó más de 13 mil intervenciones en casi 2.800 edificios escolares, sobre un total cercano a los 3.500 que integran el sistema educativo provincial. Las obras abarcaron reparaciones de cubiertas, instalaciones eléctricas, sanitarios, provisión de agua y mejoras generales destinadas a garantizar que las escuelas permanezcan abiertas y en condiciones durante todo el ciclo lectivo”.
Goity explicó que “una de las primeras decisiones fue intervenir los techos de numerosos establecimientos, luego de un prolongado período de sequía y ante la previsión de un ciclo de lluvias intensas. La infraestructura es como la educación: hay que atenderla todos los días”, resumió, al remarcar que el mantenimiento permanente resulta tan importante como la construcción de nuevas escuelas.
La estrategia también contempla la recuperación del patrimonio histórico educativo. Entre las obras más significativas mencionó “la remodelación integral de la Escuela Normal Número 1 de Rosario, con una inversión superior a 2.200 millones de pesos; la futura intervención en el Normal Número 3 y la recuperación de La Querencia, el histórico predio recreativo del Normal Número 2 en San Lorenzo, donde la provincia invertirá alrededor de 800 millones de pesos para devolverle el valor educativo y simbólico que tuvo para varias generaciones de estudiantes”.
El plan de infraestructura alcanza además establecimientos emblemáticos de distintas localidades del interior, entre ellas Arroyo Seco, Oliveros, Humberto Primo, Alejandra, Sunchales, San Jorge y San José del Rincón, “consolidando una política que busca combinar la construcción de nuevos espacios, el mantenimiento permanente y la preservación del patrimonio escolar en toda la provincia”.
La cuestión de la infraestructura ocupó buena parte de la conversación. Goity remarcó que “las escuelas deben estar mejor todos los días” y comparó “el mantenimiento edilicio con el propio proceso educativo: ambos requieren continuidad y constancia”.
Goity señaló que “el sistema educativo trabaja junto al Ministerio de Desarrollo Productivo para fortalecer las prácticas profesionalizantes y acercar a los estudiantes al mundo laboral, sin perder de vista la formación integral”.
Goity sostuvo que “durante muchos años el debate educativo estuvo centrado en salarios, conflictos o infraestructura, relegando la discusión sobre cuánto aprenden efectivamente los alumnos”. El ministro defendió “el Plan Raíz, la alfabetización temprana y la implementación de evaluaciones propias para conocer con precisión el nivel de aprendizaje de los estudiantes”. También destacó que “la nueva Constitución santafesina incorpora la evaluación periódica de los aprendizajes como una obligación del Estado”.
La conversación permitió recorrer buena parte de las transformaciones que el gobierno provincial impulsa desde diciembre de 2023. Con más de 5.000 establecimientos educativos, alrededor de 3.500 edificios escolares y una planta superior a los 80.000 docentes, Santa Fe administra uno de los sistemas educativos más importantes del país.
En ese contexto, Goity sostuvo que “la gestión busca instalar un cambio de paradigma: discutir educación ya no sólo desde la infraestructura o los conflictos coyunturales sino principalmente desde la calidad de los aprendizajes, entendiendo que el conocimiento constituye la principal herramienta de inclusión social y desarrollo”.
Si hubo una definición que atravesó toda la entrevista y que sintetiza la filosofía de la actual gestión educativa fue una frase que Goity repitió en varias oportunidades: “La obsesión son los aprendizajes”. Para el ministro, allí reside el verdadero sentido del sistema educativo. Explicó que “durante muchos años el debate público se concentró casi exclusivamente en cuestiones salariales, conflictos gremiales o problemas de infraestructura, mientras quedaba relegada una pregunta esencial: cuánto aprenden realmente los estudiantes”. “La sociedad destina el presupuesto más importante de la provincia a la educación y las familias hacen un enorme esfuerzo todos los días para que sus hijos vayan a la escuela. Lo mínimo que el Estado debe garantizar es que esos chicos aprendan”, sostuvo.
En esa línea fue categórico al afirmar que “una escuela que no enseña, no sirve”, una frase que resume el cambio de enfoque que busca imprimirle a la política educativa santafesina.
Según explicó, “el desafío consiste en recuperar la centralidad del conocimiento sin desconocer las dificultades sociales que atraviesan muchas comunidades educativas”. “La escuela tiene que enseñar aun en los contextos más complejos. No podemos esperar a que existan condiciones ideales para cumplir con nuestra función”, señaló. Esa mirada se traduce en “una serie de políticas concretas que tienen como eje la alfabetización temprana y la evaluación permanente de los resultados obtenidos”.
Uno de los pilares de esa estrategia es el Plan Raíz, el programa provincial de alfabetización que busca garantizar que todos los niños y niñas de Santa Fe adquieran una lectura fluida, comprendan textos y desarrollen una escritura acorde a su edad durante los primeros años de la escuela primaria.
Goity recordó que, desde su puesta en marcha, “el programa ya alcanzó a decenas de miles de estudiantes y permitió capacitar a miles de docentes y equipos directivos en toda la provincia. Durante 2024 fueron alfabetizados más de 53.000 alumnos de primer grado, mientras que este año el programa se amplió a primero y segundo grado, alcanzando a más de 104.000 estudiantes”. Paralelamente, “la provincia distribuyó 300 mil libros entre alumnos y docentes de unas 1.700 escuelas y desarrolló un amplio plan de formación destinado a más de 7.300 docentes y directivos. Las metas previstas para 2026 profundizan esa política: capacitar a 8.625 maestros, formar a 1.600 directivos y llegar a 157.240 estudiantes de primero, segundo y tercer grado”.
Pero el programa no se limita a la entrega de materiales o la capacitación docente. Uno de sus aspectos más innovadores es “la implementación de un sistema propio de evaluación que permite medir, por ejemplo, la fluidez lectora de los alumnos de segundo grado a través de indicadores objetivos como la cantidad de palabras que leen por minuto”. Para Goity, disponer de información propia constituye una herramienta imprescindible para orientar las políticas públicas. “Si no evaluamos, en realidad invisibilizamos a quienes más necesitan del Estado”, afirmó.
En ese sentido recordó que “Santa Fe dejó de depender exclusivamente de evaluaciones nacionales e internacionales como Aprender o Pisa y comenzó a construir un sistema provincial de seguimiento de los aprendizajes”. La importancia que la actual gestión asigna a este aspecto quedó reflejada incluso en la reciente reforma constitucional, donde por primera vez se incorporó la obligación del Estado santafesino de realizar evaluaciones periódicas para verificar el cumplimiento efectivo del derecho a la educación.
Otro de los capítulos de la entrevista estuvo dedicado al impacto de las nuevas tecnologías en el aula. Lejos de presentar a la inteligencia artificial como una amenaza, Goity la definió como una herramienta que puede aportar enormes beneficios siempre que los estudiantes cuenten con una sólida formación básica. “Para aprovechar la inteligencia artificial primero hay que saber leer, escribir e interpretar el mundo”, explicó. Desde esa perspectiva, el ministro sostuvo que “la alfabetización continúa siendo la base sobre la cual se construyen todas las demás competencias que demanda la sociedad actual”.
También diferenció el uso del celular según el nivel educativo. Consideró que “en la escuela primaria la prioridad debe estar puesta en la lectura, la escritura y el razonamiento, por lo que el uso de dispositivos requiere una regulación clara”. En cambio, en el nivel secundario planteó que “el teléfono móvil constituye una herramienta con la que los jóvenes convivirán durante toda su vida y cuyo uso responsable debe formar parte del proceso educativo”. En ese marco, “la provincia desarrolla un programa de Educación Digital Integral, elaborado junto a especialistas como Lucas Raspall y Faro Digital, que apunta a brindar herramientas para promover una ciudadanía digital crítica, responsable y segura. Además, el ministerio comenzó a capacitar a docentes para incorporar progresivamente herramientas de inteligencia artificial aplicadas a la planificación de clases, la evaluación y el seguimiento de los estudiantes”.
Sin embargo, Goity advirtió que “existen riesgos que no pueden ignorarse”. Entre ellos mencionó “la denominada «pereza cognitiva», es decir, la tendencia a delegar en la tecnología procesos que deberían formar parte del esfuerzo intelectual de cada estudiante”. “La inteligencia artificial puede ayudar muchísimo, pero las decisiones pedagógicas siempre tienen que seguir estando en manos de los docentes”, remarcó.
Consultado sobre el vínculo entre la escuela y el perfil productivo santafesino, Goity explicó que la provincia trabaja para fortalecer las prácticas profesionalizantes y profundizar la articulación con el Ministerio de Desarrollo Productivo.
Reconoció que “Santa Fe cuenta con sectores estratégicos como la agroindustria, la biotecnología, la economía del conocimiento, la actividad portuaria y la industria, por lo que resulta indispensable que el sistema educativo acompañe esas transformaciones”. Sin embargo, aclaró que “la misión de la escuela no puede reducirse exclusivamente a formar recursos humanos para el mercado laboral”. “La escuela tiene que preparar ciudadanos capaces de adaptarse a un mundo que cambia permanentemente, con pensamiento crítico y herramientas para seguir aprendiendo durante toda la vida”, resumió.
Antes de despedirse, el ministro dejó una definición que sintetiza el espíritu de toda la gestión: “Soy docente antes que funcionario. Me gustaría que me recuerden como alguien que ayudó a que los chicos aprendan más y que contribuyó a mejorar el sistema educativo santafesino”.
Esa frase terminó condensando el eje de una entrevista que, más allá del repaso de programas, obras e inversiones, dejó planteada una idea de fondo: para el gobierno provincial, la infraestructura, la tecnología y la planificación sólo adquieren sentido si logran traducirse en mejores aprendizajes para cada estudiante santafesino.