El comisario general Marcelo Egido, a través de su abogado defensor, solicitó al juez de San Lorenzo, Juan José Tutau, rechazar el pedido de indagatoria y detención en su contra, realizado por la querella que encabeza la familia de Paula Perassi, al cual calificó de "kafkiano". Los familiares de la mujer desaparecida en septiembre de 2011 plantean, a través de sus representantes, que el ex jefe de la Unidad Regional XVII de la policía provincial es responsable de una maniobra de "encubrimiento".
El abogado Gustavo Feldman, defensor de Egido, sostuvo en diálogo con LaCapital que su pupilo "no tiene nada que ver con esto, y lo primero que hay que decir es que el pedido de indagatoria y detención es una afrenta contra el sistema de justicia, contra la sociedad y contra el propio querellante", ya que "el pedido contiene datos falsos". Apuntó al respecto que "cuando se consigna lo que argumentó el abogado defensor de (el policía imputado Gabriel) Godoy, no se ajusta a la verdad, lo que la querella dice que dijeron no es cierto".
Los representantes de la familia Perassi alegan que, en una audiencia realizada la semana pasada para determinar si los imputados en la causa esperan el juicio oral en libertad o si en cambio se les dicta la prisión preventiva, el defensor de Godoy manifestó: "Después que nos fuimos nosotros no se encontraron más pruebas". Godoy, el sargento de la policía que estuvo al frente de la investigación por dos semanas, ahora está acusado de encubrimiento, pero su defensa sostiene que en cambio fue separado por su superior por lo cual no habría podido participar de tal maniobra. Las miradas, entonces giran hacia Egido.
"No lo desplazó". Para Feldman, "Godoy dice que a él lo desplazaron de la investigación, ya lo hizo hace más de un año, pero en realidad a él no lo desplazaron sino que lo que hizo Egido fue poner al frente de la investigación a un oficial". Explicó que "cuando Godoy empezó a trabajar era un mero caso de investigación de paradero, pero a los pocos días esto pasó a ser un caso penal de desaparición de persona, con lo cual Egido lo puso a (el comisario principal Jorge) Krenz y al oficial (Aldo) Gómez, pero no lo desplazó a Godoy. Tan es así que siguió en las Unidades Especiales, siguió vinculado y estuvo en más de un allanamiento".
El abogado de Egido sostuvo que "los dichos de un abogado defensor no pueden cambiar las constancias que hay en un sumario, los dichos de Godoy son concretos, el abogado dio una alocución interpretando y poniéndole la carga subjetiva que tiene que tener todo defensor, pero ni Godoy ni su defensor dijeron nunca que a él lo separaron para entorpecer la investigación, la querella recurrió a una falsedad".
El letrado recordó que hace un año Egido prestó una "declaración informativa", presentándose de forma "espontánea", a partir de afirmaciones de Godoy en una entrevista con este diario.
De paradero a desaparición. En su escrito presentado ante el magistrado, Feldman remarcó que "Godoy nunca dijo que él fue apartado de la investigación para frustrar la misma, ni su abogado defensor tampoco. La pretensión de la querella de fundar la incriminación contra Egido en los dichos de la defensa de Godoy es temeraria, malidicente y desnuda la inoperancia propia".
También afirmó que Egido "como jefe de Unidad reforzó la investigación cuando la cuestión pasó de ser de una averiguación de paradero a una desaparición de persona, y comisionó a los oficiales y suboficiales que habían resuelto el caso de Rocío Gómez".
"Este pedido de la querella al fiscal y al juez Tutau después de un año de presentarse espontáneamente Egido es un disparate, un gambito basado en un relato kafkiano", disparó Feldman, quien conjeturó que los querellantes pretenden "influir en la voluntad" del juez de Cámara Carlos Carbone, quien tiene plazo hasta el lunes para decidir sobre la libertad o no de los imputados en el expediente.