Rosario- Los vecinos del barrio Cinco Esquinas se reunieron esta mañana en la esquina de Lima y Pellegrini para protestar por la creciente ola de inseguridad y cuestionaron la falta de presencia policial en la zona.

Rosario- Los vecinos del barrio Cinco Esquinas se reunieron esta mañana en la esquina de Lima y Pellegrini para protestar por la creciente ola de inseguridad y cuestionaron la falta de presencia policial en la zona.
Vanina, una de las vecinas que participó de la protesta, en diálogo con LaCapital.com.ar señaló hoy que “en el barrio se instaló una moda de robos permanentes y el blanco elegido es la esquina de Lima y Pellegrini. Estamos hablando de avenida Pellegrini del 4300 al 4600. Tenemos una villa muy grande a dos cuadras y en la zona se suceden todo tipo de robos de la mañana a la noche, no hay distinción de horarios ni de personas. Conocemos las caras y los denunciamos todo el tiempo. A veces decimos dónde viven y dónde pueden estar las cosas que nos roban”.
Consultada sobre qué pasaba con el control policial en la zona, Vanina señaló que “vamos siempre a la seccional (la 13ª) y nos dicen que no pueden hacer nada, que los jueces de menores liberan a los ladrones. Pero llamamos al 101 (Comando radioeléctrico) y nunca vienen. Quizás ese sea nuestro mayor reclamo”.
“Nosotros llamamos advirtiendo de los robos y no vienen. Esto es tierra de nadie. La variedad de robos es distinta. Te sacan desde la plata, hasta los celulares y la bicicleta. Incluso hubo casos en que nosotros mismos tuvimos que reducir a los asaltantes. A mí me tocó de cerca con un hermano menor y con mi papá”, agregó.
“Nosotros sabemos que la inseguridad está en todos los barrios, pero esta es una zona roja. Esto se ha convertido en un infierno. En la zona de Pasco y Lima se han armado unos monoblocks y se han llenado de delincuentes. No sólo nos roban, sino que atacan nuestras casas por nada. Tengo un locutorio en la esquina de casa que ya sufrió más de 20 asaltos y que tuvo que eliminar las máquinas de tantos robos que sufrieron”.
Los vecinos siguen reclamando la presencia policial y hasta piensan intentar algún tipo de acción judicial para lograr que la seguridad vuelva al barrio.


