Rosario se prepara para poner en vigencia el nuevo Código de Convivencia, que por primera vez penaliza el acoso callejero, "una de las violencias más naturalizadas culturalmente y por eso mismo, más invisibilizadas", afirmó la secretaria de Género y Derechos Humanos de la Municipalidad, Mariana Caminotti. Se trata de un tipo de violencia de la que son víctimas mujeres y diversidades y que ahora queda incluida dentro de las contravenciones a fiscalizar y sancionar por el Estado local. De acuerdo a una consulta realizada a nivel nacional por la organización de mujeres MuMalá, el 93 por ciento de las mujeres reconoce haber sido víctima de este tipo de violencia.
Con la intención de preparar el terreno, sensibilizar y generar conciencia se lanzó la campaña "Frenemos el Acoso", que se llevará adelante a través de talleres, encuentros y capacitaciones, además de la difusión de los canales de denuncia y asesoramiento disponibles hoy en la ciudad. La iniciativa llega en el marco de la Semana Internacional contra el Acoso Callejero.
La violencia contra las mujeres e identidades feminizadas en el espacio público -la calle, el transporte o lugares de acceso público- es la que ejercen una o más personas a través de conductas o expresiones verbales o no verbales, con connotación sexual, que afectan su dignidad, integridad, libertad, libre circulación o permanencia y generan además un ambiente ofensivo a partir de comportamientos que van desde los silbidos hasta comentarios explícitos o implícitos.
"Es la forma de violencia más invisibilizada porque es la más naturalizada y por eso su erradicación requiere la profundización de un cambio cultural que la cuestione estas formas, generando conciencia de la intimidación que produce particularmente a las mujeres y personas de la diversidad sexual desde edades tempranas", señaló la secretaria de Género.
Para dar cuenta justamente de la cotidianidad del acoso para mujeres y diversidades, Caminotti citó el último relevamiento realizado sobre esta temática a nivel nacional por la organización MuMalá (Mujeres de la Matria Latinoamericana), donde el 93% de las consultadas reconocieron haber sufrido acoso callejero en su vida y el 80% incluso dijo sentirse insegura a la hora de transitar el espacio público.
Otro dato que sumó la secretaria es que el 40% de esas situaciones de acoso referidas por mujeres, travestis y trans fueron situadas en espacios de movilidad, es decir, colectivos u otros medios de transportes.
"Esto muestra la importancia de hacer hincapié en estos espacios como lo venimos haciendo en Rosario donde ya existe desde 2016 un dispositivo que toma las denuncias recibidas a través de la línea 147 y permite abordar y asesorar sobre las situaciones de violencia de este tipo que se dan en el transporte urbano, un dispositivo que estamos ampliando", afirmó.
Los ejes de la campaña
"Frenemos el Acoso" es la campaña que el municipio llevará adelante este mes y que- además de sensibilizar, busca preparar el terreno para lo que será implementación del nuevo Código de Convivencia que por primera vez incluirá el acoso callejero como una de las contravenciones a sancionar con una pena monetaria y que implicará, además en los que casos que puedan constatarse, la participación de quienes la ejercieron en dispositivos de reeducación.
Entre las propuestas a desarrollar, la Secretaría de Género incluyó la realización de talleres de ciclomecánica para mujeres, una bicicleteada por la Calle Recreativa que busca visibilizar la problemática, así como la formación a operadores y operadoras de la línea municipal 147 sobre las especificidades de este tipo de violencia.
Además, se sumará la capacitación en el marco de la Ley Micaela para quienes forman parte de las áreas operativas de calle de la Secretaría de Obras Públicas, del mismo modo que se volverán a poner en marcha los cursos de capacitación en la Escuela de Formación de Conductores Profesionales que cuenta con un módulo específico sobre género y diversidad sexual.
Con esas acciones, Caminotti explicó "se busca empezar a generar las condiciones para una mayor visibilidad de la problemática y anticipar la entrada en vigencia de la nueva normativa sensibilizando, informando y concientizando sobre el profundo daño a la integridad de las personas que la sufren que causa este tipo de violencia".