Rosario.- Con el correr de las horas, el estado de salud Miguel
Sequeira, el obrero que ayer cayó desde 4 metros de altura en una obra que habia sido clausurada
dos veces en Alvear al 1100, es cada vez más desesperante. A pesar de los esfuerzos del
cuerpo médico del sanatorio Laprida el estado del paciente es
extremadamente delicado y su pronóstico es reservado.
Según el último parte de las 13 que ofreció el director del sanatorio Laprida,
Néstor Sosa a
LaCapital.com.ar, el estado del paciente es "desesperante" y el pronóstico es
reservado. El obrero "presenta un edema cerebral y está asistido por un respirador articifial
debido al deficiente funcionamiento de sus pulmones". Asímismo, Sosa no dejó de lamentar
la situación. "Es realmente penoso que la parte humana siga sufriendo de esta manera por culpa
de cuatro o cinco componentes que deberían encargarse del asunto y no lo hacen".


























