La cantidad de estudiantes extranjeros que vienen a realizar cursos de grado y
posgrado a la Universidad Nacional de Rosario (UNR) se duplicó desde 2008. Este año, 1.400 chicos y
chicas de distintos lugares del mundo llegaron atraídos por la calidad académica y por las
condiciones favorables que la ciudad presenta en materia de seguridad, costos y dimensiones, en
comparación, por ejemplo, con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El 80% de los visitantes se
inclina por cursos ligados a las ciencias sociales como las que se dictan en Humanidades, Ciencia
Política y Relaciones Internacionales.
Suelen radicarse por períodos que van de 3 a 6 meses. Los
que vienen exclusivamente a estudiar español, otra de las áreas que también mostró un crecimiento
notable, se quedan aproximadamente un mes. Se establecen en hostels o casas de familia de acuerdo
al convenio. Según datos oficiales, cada estudiante extranjero deja en el país entre 700 y 800
dólares mensuales, lo que genera un impacto importante en las economías de las regiones
receptoras.
El 70% de los que estudian en Rosario cursa carreras de
posgrado y el resto de grado y también cursos de español (ver página 15). La mayoría proviene de
países latinoamericanos, aunque es creciente el arribo de estudiantes europeos y de los Estados
Unidos.
La UNR ha implementado en los últimos años una ágil
política de “captación” de estudiantes extranjeros.
Mariano Gárate, secretario de Relaciones Internacionales de la UNR dijo a
La Capital que “la universidad es la que más proyección internacional tiene en todo el
país”. De hecho, acaba de quedar primera a nivel nacional en el número de proyectos de redes
internacionales aprobados.
Amplia oferta. Pero no sólo los estudiantes se sienten atraídos por la oferta académica local.
También los profesores del extranjero eligen la ciudad para completar su formación. Una muestra del
potencial en este campo es que la UNR participó recientemente de un proyecto de la Unión Europea
para docentes que venían a capacitarse en un consorcio de universidades latinoamericanas. Dentro de
la Argentina, la UNR fue la más elegida, comentó Gárate.
“En los últimos años más allá de la jerarquía académica de la
universidad, nos hemos posicionado como una ciudad más segura, más tranquila y más amena, abierta
al turismo. Esto es lo que nos transmiten los estudiantes del exterior”, dijo el secretario
de Relaciones Internacionales quien agregó: “Ese chico que viene 5 o 6 meses a estudiar y
cuenta en su país de origen la experiencia que tuvo, es el mejor multiplicador para atraer más
estudiantes y profesionales y también gente que viene sólo por placer”.
Para Gárate, también se está dando una apertura por parte de los decanos de
todas las facultades, “que están acompañando con fuerza este proceso de
internacionalización”.
Y los chicos aprenden mucho más que lo que se dicta en las clases magistrales, también se les
brinda la oportunidad de conocer la idiosincrasia argentina a través de dos fiestas que se
organizan: la del tango y la del gaucho, además de las charlas con representantes de las
comunidades toba o mocoví.