Los organizadores de la Fiesta de Colectividades, que este año arrancará el 7 de noviembre, anunciaron una novedad que, apenas conocida, ya levantó fuerte polvareda: por primera vez en 30 años barajaron cobrar un "pase" a 10 pesos por única vez y válido para todos los días que dure el encuentro. La idea, sugerida al término de la edición anterior por la propia intendenta Mónica Fein, fue votada por mayoría en un plenario de la Asociación de Colectividades Extranjeras de Rosario para destinar la recaudación a la recuperación de ese sector del Parque Nacional a la Bandera, una vez concluida la feria. Sin embargo, un grupo de concejales opositores se apuró a poner freno a la medida y hoy presentará un proyecto con objeciones de fondo y forma. Los argumentos serán que, "por más bajo que sea el monto, el cobro de entrada conspira contra el espíritu popular y de puertas abiertas de la mayor fiesta de todos los rosarinos", y que, en todo caso, "poner una tarifa para el uso de un espacio público será potestad del Concejo y no de los organizadores del encuentro ni del Departamento Ejecutivo".
Este año —en una edición especial porque la fiesta cumple tres décadas— prometieron participar 37 colectividades con stand propio y más de 50 si se cuentan las presencias extranjeras sobre el escenario, ya que algunas sólo aportan grupos de música y danza, pero no instalan carpas.
La presidenta de la asociación que nuclea a todas las entidades, Lidia Del Grosso, adelantó que en ese marco este año habría algunas novedades. Entre ellas, que al escenario mayor (dispuesto como siempre, de espaldas al río) subirá "una mayor cantidad de espectáculos y de diferentes géneros musicales" de convocatoria masiva.
Sin embargo, fue otra novedad, el cobro de un "pase de acceso por única vez" para mayores de 12 años, pasible de ser usado todo el resto de las jornadas, la que generó más ruido.
En principio, la idea habría surgido de la propia intendenta, quien al término de la edición del año pasado planteó si el propio encuentro "no podría ser capaz de generar un ingreso" que sirviera para reparar lo que eventualmente resultara dañado.
Por ejemplo, graficó la titular de la asociación de Colectividades, "las canaletas de riego subterráneo", que suelen romperse durante el proceso de instalación de los stands, o el mismo césped.
Máxime ahora, cuando la llamada Franja Joven, los recuperados galpones sobre la costa central del río, no llevan ni un año de inaugurados, así como su entorno parquizado y todo el remozado tramo de corredor ribereño. Una obra que le costó a la provincia unos 45 millones de pesos.
La idea era que, tras deducir los costos necesarios para reparar lo que se rompió, el dinero restante fuera donado a una entidad de bien público.
Aún en proceso de definiciones, para poner en marcha esa medida, adelantó el secretario el Turismo municipal, Héctor De Benedictis, habría que contratar a una empresa para el control de ingreso del público y el cobro de los "pases", posiblemente contraentrega de una pulsera por visitante.
El funcionario también se encargó de aclarar que esa alternativa no perseguía "ningún fin recaudatorio ni discriminatorio". La precisión buscó despejar cualquier interpretación que pretendiera leer el pase como una suerte de "filtro" para la concurrencia.
Pero esa idea, que aun con imprecisiones pareció cuajar entre el Ejecutivo y los organizadores, cayó como un balde de agua fría en el Concejo, donde rápidamente la oposición puso fuertes reparos.
En principio, esa reacción se plasmará hoy en la presentación de un proyecto de Rodrigo López Molina, a quien acompañarán Jorge Boasso, Carlos Cardozo, Diego Giuliano, Osvaldo Miatello, Roberto Sukerman y Norma López.
Reparos. Tras conocer la iniciativa, los ediles la rechazaron. "Compartimos un análisis en el sentido de que, por más bajo que sea el monto, cobrar entrada a Colectividades conspira contra el espíritu popular y de puertas abiertas de la fiesta de todos los rosarinos, porque de hecho lo va restringiendo", sostuvo López Molina.
Ese fue el argumento de fondo, pero también apeló a otro de forma: "Si hace unos años el Concejo debió autorizar un cerco perimetral (por razones de seguridad, medida que también se sostiene este año), cuánto más debería intervenir ahora para fijar una tarifa para transitar un espacio público".
"Y si hay una instancia del Estado municipal capaz de establecer el cobro de una entrada al espacio público, está claro que no pueden ser ni los organizadores de Colectividades ni el Departamento Ejecutivo", sentenció.
Por su parte, Sukerman remarcó que "la intendenta privatiza la mayor fiesta popular de Rosario. "Se trata de un manotazo de ahogado para obtener fondos que financien la Fiesta de las Colectividades, lo cual demuestra que la Municipalidad está quebrada. Estamos hablando de una fiesta masiva,en la que cada año confluyen miles de rosarinos, que expresa la diversidad de las culturas, las tradiciones y la gastronomía de las diversas regiones del planeta; hay familias enteras que no cuentan con los recursos para afrontar ese monto. De ninguna manera se pueden privatizar este tipo de manifestaciones populares", sentenció el concejal kirchnerista.
Así las cosas, hoy ingresará el proyecto con esas consideraciones —un "mensaje político para ratificar la gratuidad de la fiesta"—, confiando en que se trate mañana sobre tablas en el recinto.
Este año habrá un circuito accesible
Por primera vez Colectividades dispondrá de un "circuito accesible" para quienes tengan problema de movilidad y de visión. Al ingreso se entregará un plano con la señalización de los senderos y los baños especiales, mientras que la Dirección para la Inclusión de Personas con Discapacidad contará con una carpa para ofrecer asistencia en los recorridos y prestar sillas de ruedas a quienes tengan movilidad reducida y las necesiten para desplazarse.