El juez correccional Nº 6 de Rosario, Rodolfo Zvala, quien interviene en la causa abierta por la usurpación de cuatro terrenos ubicados en Avellaneda al 4200, ordenó la realización de una serie de medidas en el lugar que podrían desembocar en unos días en el desalojo de las familias que se instalaron en el lugar.
De acuerdo a un adelanto del programa "La que se viene" de La Ocho, el operativo se realizaba con la presencia en el lugar del propio magistrado. Los terrenos fueron usurpados a principios de este año y pertenecen a los gremios de Upcn y Sindicato Unido de Petroleros, a la Municipalidad de Rosario y a particulares.
Según las informaciones preliminares obtenidas en Tribunales provinciales, las medidas judiciales consistirán en la demarcación de cada uno de los terrenos y en el relevamiento de todas las personas mayores de edad que se encuentran instaladas en esos terrenos.
Luego de esas medidas, el juez Zvala evaluará si esas personas pueden ser acusadas o no del delito de usurpación. Fuentes judiciales indicaron que deben darse ciertas características como para que esa imputación se materialice. En ese sentido, sostuvieron que los ocupantes deben haber ingresado cometiendo daños o agrediendo a alguna persona que haya estado a cargo del cuidado de los terrenos.
La usurpación de los terrenos de Avellanada de 4200, por las dimensiones de los predios, está considerada como la más importante de toda la provincia.
En diálogo con el móvil de La Ocho, vecinos del lugar manifestaron que están "preocupados" debido a la importante presencia policial que se da en el lugar desde muy temprano. "Llegaron con carros hidrantes, con la caballería y nos dijeron que venían a medir los terrenos con un agrimensor y que iba a estar el juez. Pero no nos dicen nada y tenemos miedo de que nos desalojen. Estamos pendiente de lo que harán porque hay muchas criaturas y no queremos que esto pase a mayores".
"No hay canales de diálogo. Hace tres meses nos sacaron de acá y nos dijeron que nos iban a solucionar el problema, y en ningún momento lo hicieron. Nos quieren tomar el pelo, porque desaparecieron cinco meses y ahora nos encontramos con esto. Necesitamos donde vivir, un techo, pero tampoco queremos que nos regalen nada. ", reafirmó otro vecino.