La ciudad

Los tiroteos obligan a suspender prácticas de fútbol infantil en un club de Las Flores

Es una entidad que se creó el año pasado y que apadrina el Chelito Delgado, nacido en el mismo barrio. En el lugar entrenan unos 170 chicos

Viernes 14 de Septiembre de 2018

Dos tiroteos en la misma semana, el martes a la tarde y el miércoles a la noche, obligaron a suspender todas las prácticas de fútbol y de rugby en la humilde canchita deportiva del club Amistad que en el barrio Las Flores apadrina el Chelito Delgado, ex jugador de la selección nacional y de Rosario Central, y que se levantó hace apenas ocho meses en el marco del Plan Abre. Cuando llovieron las balas en una cuadra cercana, el miércoles, todas las categorías de chicos, de 5 años en adelante, estaban entrenando. Como pudieron, los pibes y sus profes, mamás y papás, corrieron a guarecerse en el humilde cuartito que sirve de bufé y utilería. Ahora le piden al municipio que les levante un muro perimetral para protegerlos.

El Chelito Delgado nació en esa misma barriada del sur rosarino hace 37 años y sabe de qué va. "He vivido en este barrio toda la vida, he jugado, pasé situaciones económicas muy difíciles como todos, entonces lo que podemos hacer por los chicos es estar acá", afirmó el jugador en declaraciones a Canal 5.

También sostuvo que episodios como los vividos esta semana, más que achicarlos, los impulsan a "seguir adelante, buscando solucionar cosas para el club para seguir creciendo" porque "lo que más importa es la seguridad, los chicos y que puedan divertirse".

La mala racha del club arrancó el fin de semana pasado, cuando primero intentaron ingresar al bufé para robarles lo poco que tienen: algunos implementos deportivos y unos contados insumos para la copa de leche que, cuando pueden, les ofrecen a los pibes (ver aparte).

El golpe siguiente fue el martes, a las 16, cuando un primer tiroteo obligó a suspender la práctica de fútbol a la tardecita. El miércoles, en cambio, todos fueron a entrenar, sin pensar que otra vez podrían quedar expuestos a una nueva balacera.

Y se dio. "Habrán sido las siete , en pleno entrenamiento de todas las categorías, desde los más chiquitos hasta los más grandes —contó la profesora de fútbol femenino Cintia Cabrera—, cuando empezaron a tirar, fácil habrán sido doce balazos".

Según recordó, todos ("unas 80 personas", precisó) empezaron a correr hacia el único espacio con paredes de las inmediaciones, el bufé, mientras los vecinos de las humildes cuadras que rodean el predio se escondían adentro de sus casas.

Nadie vio nada, ni siquiera si los tiros procedían de un auto o también disparaba gente de a pie.

"Hay muchas versiones, pero desde acá sólo escuchamos los tiros", confió el secretario del club, Ramón Acosta, una situación que se vive a diario en Las Flores.

De hecho, según fuentes del Ministerio de Seguridad, los disparos impactaron sobre una casa (ver aparte). Sin embargo, dado que los chicos entrenan al aire libre sin ningún tipo de protección, con sólo un alambrada como límite perimetral por tres de los cuatro lados del club, las autoridades les prometieron en lo inmediato un patrullaje más frecuente por las "calles más cercanas".

Un poco más de tiempo llevará levantar tapiales en esos tres flancos desguarnecidos, ya que el cuarto, que mira al norte, limita con el paredón trasero de la Escuela de Educación Técnica y Secundaria 407.

El subsecretario de Recreación y Deportes del municipio, Adrián Ghiglione, prometió "no soltarle la mano al club" y, pese a no ser "muy amigo de los paredones", comenzar el proceso para que tenga un muro perimetral "lo antes posible".

El funcionario recordó que habrá que elaborar un proyecto para definir por dónde levantar esos tapiales ("son como 300 metros lineales", precisó), para lo que ya se analiza la posibilidad de incluir también esa obra en el Plan Abre, el mismo marco en que se cedió el terreno, del Ministerio de Educación provincial.

"Fue la propia intendenta la que habló en su momento con el Chelito para que el club fuera realidad. ¿Cómo les vamos a soltar la mano al primer problema?", dijo Ghiglione.

De hecho, Delgado les tomó la palabra. "Es difícil lo que pasa en el barrio, no podemos hacer nada contra esto (porque) no es contra el club", dijo. Aun así, pidió a la jefa municipal y al gobernador que les "den una mano para tener seguridad", ya que si logran "cerrar el predio seguro que va a cambiar todo". Y fue directo: "Mónica (Fein) sabe que estamos acá y (Miguel) Lifschitz también conoce la situación".

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