El Programa Andando propuso un menú de opciones para que los carreros reconvirtieran su actividad. La inserción en emprendimientos productivos o de servicios les permitió optar por reemplazar el trabajo con el caballo por la generación de un emprendimiento familiar que le permita un ingreso mensual acorde a sus necesidades. Una vez que se definía el rubro, se comenzaba con la tramitación de un subsidio de hasta 10 mil pesos para la compra de las maquinarias, herramientas y materias primas presupuestadas. Al momento de la adquisición de las mismas, el carrero estaba comprometido a efectivizar la entrega del caballo.


























