La ciudad

La secuestraron hace 24 años, pero su madre logró encontrarla

Marina jugaba en el jardín de su casa de Marcos Paz, Buenos Aires, cuando desconocidos se la llevaron. Ahora, volvieron a verse en Rosario.

Sábado 21 de Septiembre de 2019

Hace 24 años, una nena llamada Marina Fernanda Aragunde jugaba en el jardín de su casa, en la ciudad de Marcos Paz, Buenos Aires, cuando personas desconocidas se la llevaron a un "largo viaje", tal como ella describe, y nunca más volvió a ver a su familia biológica. Sin embargo, lo que creía imposible, se produjo hace muy pocos meses: su madre la encontró a través de Facebook.

Desde el día del secuestro, el 1° de febrero de 1995, Marina Beatriz, inició una desesperada búsqueda. "La rastreamos por todos lados, casa por casa, por todos los lugares posibles y existentes", contó en su muro de Facebook.

En esa pesquisa, participaron unos 500 agentes de la policía bonaerense con perros y hasta con un helicóptero. El caso llegó hasta Missing Children y, cuando surgió la red social Facebook, su madre no dudó en armar el grupo "Buscamos a Marina Fernanda Aragunde".

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Allí se pueden leer mensajes de su mamá, tales como "La seguiremos buscando incansablemente, por favor sigan compartiendo para que llegue a todos lados, a todos los países, si es posible. Marina, tu mamá nunca va a dejar de buscarte".

Marina publicaba mensajes y fotos contándole a su hija detalles de su vida para que, si los llegaba a ver, pudieran contactarse.

En septiembre de 1995, meses después del secuestro, el papá de la niña y el abuelo fueron detenidos. Fernando y Horacio Esquivel cayeron por integrar una banda que robaba comercios y que se dedicaba, además, a traficar drogas.

Ese dato permitió pensar en que una disputa narco pudo haber sido el detonante del rapto de la niña, algo que, a pesar de las sospechas de la madre hacia su suegro, jamás terminó de comprobarse judicialmente.

Pero, este año se produjo el milagro: la joven escribió a su mamá por privado cuando vio la publicación en la red social. "Me reconocí en una foto de Facebook en el grupo «¿Dónde estás?». Hablé con quien la publicaba por privado y le empecé a brindar muchísimos datos", explicó Marina Fernanda, a quien sus secuestradores la llamaron Valeria.

El encuentro

Finalmente, en abril llegó el tan esperado encuentro, luego de una búsqueda que parecía imposible. "La primera vez que la vi fue demasiado fuerte, estaba sentada en bulevar Oroño y la vi venir caminando; es como que se te completa el alma, y se te vienen los recuerdos", relató la joven, y agregó: "No me acordaba de ella, se me venían formas de cuerpos, pero no de caras. La reconocí cuando le vi las manos, y el roce de la piel fue muy fuerte".

Una amiga de Marina Fernanda fue quien se comunicó con Canal 3 para dar a conocer la historia que conmovió al país.

La joven, hoy de 28 años, vive en Rosario con su marido y sus hijos. Tiene mucho miedo porque recibió amenazas. Por eso, en la entrevista que brindó a ese canal pidió que no se le viera la cara.

Piensa que lo que le sucedió fue una venganza contra su abuelo. "A mí me secuestraron y me vendieron" dijo. Según las explicaciones de la joven, en Mar del Plata compraron una identidad falsa y la dejaron en manos de una familia que la cuidó hasta que creció. "Fue para hacerle daño a mi abuelo, pero no vieron que le hacían daño a mi mamá", reconstruyó la joven asustada.

La madre buscó a su hija por toda la Argentina, e incluso en otros países. Marina Fernanda tiene recuerdos vagos del momento en que la arrebataron del jardín de su casa, mientras jugaba. Habla de un "viaje largo", de algo que pensó que "era un sueño". Ese recuerdo va y viene. Primero fue a una casa y después la llevaron con la que fue su familia "hasta hace poco".

"La mujer que me llevó y me vendió fue pareja de mi abuelo paterno", explicó relacionando su secuestro a una traición.

"Hija te sigo buscando, ojalá te reconozcas en las fotos y le pido a Dios que me recuerdes, mamá no te olvidó, te amo", es una de las frases de Marina Beatriz que resume la lucha de esta mujer por volver a ver a su hija.

Para que nadie se canse de buscar a un ser querido

Marina Fernanda Aragunde dio a conocer su historia para que nadie se canse de buscar a sus seres queridos. Su madre no lo hizo y, aunque tras 24 años no tuvo resultados, en abril pasado logró reencontrarse con su hija.

Las redes sociales permitieron que las dos volvieran a abrazarse. “La gente que busca a un hijo, a un hermano o alguien, que no pierdan esas esperanzas, porque va a aparecer”, manifestó, y luego enfatizó: “No pierdan esas esperanzas, porque mi mamá me encontró después de 24 años. Me dijo que siempre pensó que estaba bien, que estaba viva y que se iba a morir habiéndome visto”, algo que realmente sucedió.

La mamá de Marina participó de mas de 150 grupos de búsqueda de personas. Cada día revisaba esas publicaciones.

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