Aunque el enfriamiento de la economía produjo un sacudón en las cuentas del
municipio, el comportamiento de los contribuyentes frente al revalúo catastral de la tasa general
de inmuebles (TGI) fue mejor de lo esperado. Y pese a que desde mayo rigen los nuevos valores en
las boletas, el pago al primer vencimiento de este tributo fue superior a igual mes del año pasado:
un 5 por ciento más, totalizando un ingreso a las arcas locales de 14,3 millones de pesos en el
quinto mes de 2008.
El reajuste de la TGI trajo a las cuentas públicas un alivio que la inflación y
las paritarias municipales podrían reducir a un suspiro. Con todo, el reajuste implicará a fin de
año 36 millones de pesos extra. "Tenemos expectativa de que los niveles de recaudación se
mantengan", opinó el secretario de Hacienda municipal, Gustavo Asegurado, y negó que haya errores
de cálculo en los nuevos valores tributarios entre los 320 mil inmuebles relevados.
El aumento de la TGI no representa más del 40 por ciento del valor que se venía
tributando. Para la Municipalidad, la actualización busca aggiornar los valores relativos de
terrenos y mejoras que en Rosario no se modifican desde 1975. Traducido al bolsillo de los
propietarios, la suba es inferior a 20 pesos para el 90 por ciento de las propiedades de la
ciudad.
De los 30 mil contribuyentes rosarinos, un 59 por ciento (un 5 por ciento más en
la variación interanual) pagó la TGI al primer vencimiento. "Hubo aceptación por parte de los
rosarinos, con un índice de cobranza superior al de marzo pasado", destacó Asegurado.
Efectos del conflicto. El conflicto entre la Nación y el campo tuvo su efecto en
las cuentas comunales, con una preocupación a futuro por sus coletazos. La coparticipación de
tributos federales y provinciales bajó entre el 9 por ciento y el 12 por ciento.
"Esto demuestra el impacto que tuvo la puja por las retenciones móviles en la
economía local. Empezamos 2008 con crecimiento pero hay señales sobre un cambio de tendencia", dijo
el titular de Hacienda sobre la evolución de la recaudación hasta junio. Un amesetamiento de las
cuentas públicas (salvo la TGI), con bajas como la tasa de derecho de registro e inspección (Drei)
a la actividad comercial, cuya variación interanual mayo 2007-2008 había mostrado una suba del 44
por ciento pero cerró junio con una baja del 8 por ciento.
Otro indicador elocuente es la recaudación por la patente automotor, que entre
enero y mayo arrojó un promedio del 32 por ciento de suba mensual respecto de 2007, pero en junio
se estancó en el 14 por ciento.
El enfriamiento de la economía que se sirve del efecto "derrame" del campo se
visualiza en la construcción. Hay 600 obras en marcha, pero la revisión de planos para iniciar
proyectos bajó este año un 15 por ciento.
Para Asegurado, estos números no sólo preocupan sino que pueden ser la punta de
un iceberg. "Rosario es mucho más compleja que la soja y el sector agropecuario, pero evidentemente
nuestra región es depositaria del derrame y los efectos positivos del sector agropecuario",
consideró. La foto se completará con la recaudación de julio y agosto: "Allí veremos si la curva se
ameseta o se va para abajo", finalizó Asegurado.