Alan y Yanina son dos rosarinos que todavía ni pisaron los veinte años y transitan la vida empujando con la efervescencia de su encandilante juventud. Sin prejuicios, lejos de los rótulos, las simplificaciones o los estereotipos. Haciéndose cargo de tomar las riendas de los nuevos tiempos y de los cambios que les toca protagonizar. Perfilan la realidad, con trazo propio. Por una cuestión generacional, y también de decisión. Estos chicos fueron los ganadores del concurso de embajadores que realizó el fin de semana pasado la Fiesta del Helado Artesanal, frente al Monumento a la Bandera. Ellos se impusieron en una novedosa elección, que fue la primera en su tipo luego de las recomendaciones que elevó el gobierno provincial de eliminar los certámenes de belleza tradicionales por considerar que tendían a cosificar la figura y el rol de las mujeres en la sociedad.
"Para nosotros fue una experiencia muy buena porque en esta fiesta se tuvo mucho en cuenta el conocimiento, y no la belleza. Está muy bueno que eso cambie, porque no importa sólo la belleza. Sentimos que hay una nueva mirada, en la que no importa sólo la belleza y nos incluimos en esa postura", remarcaron Alan Simonella y Yanina Termini, los ganadores del concurso.
"La verdad es que está bueno salir de la idea de la chica bella que sale reina y nada más. Con esto queda claro que son muy importantes otras virtudes, como prepararse, saber hablar, conocer del tema, y saber desenvolverse en el escenario frente a una gran cantidad de personas", confió Alan.
"Para nosotros fue muy fuerte porque somos los primeros embajadores en la ciudad. Y sentimos que nos gusta vivir y encabezar estos cambios. También preferimos este tipo de concursos más abiertos, que incorporan al hombre y que tienen en cuenta otro tipo de cualidades, no sólo la belleza", enfatizó Yanina.
El concurso
La elección de embajadores fue apenas una semana atrás y todavía resuenan los ecos de esa consagración en sus miradas, sus sonrisas y sus palabras.
Yanina se enteró por su cuñada, a través de Facebook, que buscaban chicas y chicos para este novedoso concurso, y se animó a ir al casting. En tanto, Alan supo por la madre y se fue directo a la prueba. A los pocos días, les comunicaron a los dos que pasaron esa evaluación inicial.
Ambos contaron que fue en el casting que se enteraron de las características del concurso, que se iba a elegir una pareja de embajadores.
"Ahí nos explicaron que se iban a elegir embajadores. Que no importaba la belleza, sino los conocimientos que uno tenía de la heladería que representaba, y de la importancia del helado artesanal en Rosario, ya que es capital nacional", contó Yanina.
"Yo también me enteré en el casting, y me apreció interesante la propuesta. Además nos preparamos durante dos meses, hicimos muchos ensayos, para llegar bien al concurso", comentó Alan.
El primer día de la Fiesta se enteraron que iban a ser compañeros y que representaría a la Heladería Río. "Al principio nos teníamos fe, pero no nos sentíamos candidatos. Había otros chicos que parecían más extrovertidos que nosotros. Y nuestra confianza se elevó mucho cuando quedamos entre los tres finalistas", apuntó Yanina.
Durante la jornada final hubo tres pasadas, con ropa casual, ropa deportiva y de gala. "Durante el concurso yo fui un poco más tímido que ella en las charlas internas, pero sabíamos que cuando subíamos al escenario a desfilar, había que romperla, dejar de lado todo y poner lo mejor de cada uno", confió Alan.
Los conductores del evento, también le realizaron preguntas a las 16 parejas concursantes para saber su grado de desenvolvimiento y conocimiento del tema del helado artesanal. "Nos dijeron que eso iba a ser determinante para elegir a los embajadores y por suerte la pasamos bien", remarcaron.
Lo primero es la familia
Para llegar a la premiación y a esta instancia de plataforma de largada para una nueva etapa en sus vidas, ambos destacaron que fue muy importante el apoyo familiar.
"Yo tuve el apoyo siempre de mi mamá y mis abuelos. Y me emocioné mucho cuando vi que mi abuela estaba llorando abajo del escenario", narró Alan.
"Ese domingo estuvieron mis padres, y mi novio que estuvieron apoyando hasta el último momento", se encargó de subrayar Yanina.
Alan no tiene novia y contó que está en un momento en que quiere "disfrutar de la vida".
Yanina está de novia hace un año y resaltó que es "un apoyo permanente para todo lo que quiero hacer".
Desafíos
Sobre lo que representa esta coronación y este compromiso que asumieron con un nuevo rol, destacaron: "Sabemos que esto nos abrirá muchas puertas. Y para los que realmente nos gusta esto, es muy importante".
"Todavía no podemos creer lo que nos está pasando. Seguramente nos permitirá armar un futuro con más oportunidades y con más chances de elección. La verdad es que estamos muy entusiasmados e ilusionados con lo que estamos viviendo a partir de esta premiación", apuntaron a manera de confesión y anhelo.