Desde hace quince años, Rosario cuenta con una política pública que invita a disfrutar del espacio público de una forma distinta. Todos los domingos, algunas calles se cierran al tránsito vehicular para que se los pueda circular caminando, corriendo, en bicicleta o en patines. La Calle Recreativa se convirtió en una costumbre bien rosarina: la mitad de los asistentes disfrutan del paseo todos los domingos y seis de cada diez lo hacen desde hace tres años. Y, lo más importante, la mayoría asegura que el paseo los motivó a realizar ejercicio físico con regularidad.
Así lo indica una encuesta realizada en noviembre pasado que busca definir el perfil de los usuarios del circuito conocido como Calle Recreativa. De la muestra participaron 199 personas, mayores de quince años, que completaron el sondeo lanzado con motivo del 15° aniversario del circuito con el objetivo de trazar un perfil de quienes usan el paseo.
En 2010, Rosario se convirtió en la primera ciudad del país en contar con un circuito recreativo cerrado al tránsito vehicular en forma permanente. Cada domingo, de 8.30 a 12.30, las calles quedan vedadas al tránsito de autos y motos y es posible recorrerlas caminado, corriendo o andando en bicicleta.
De acuerdo a la encuesta, la mayoría de los usuarios son personas jóvenes (el 77% de los encuestados tenía entre 24 y 53 años) y hacen un uso frecuente de estos espacios: casi el 50% de los asistentes dijo acudir todos los domingos a la Calle Recreativa.
Además, seis de cada diez encuestados aseguran que participan de la propuesta hace más de tres años, mostrando que el público usuario se encuentra fidelizado.
Más del 75% de usuarios asiste por lo menos una vez al mes, indicando que el nivel de adherencia al proyecto del público es muy alto.
En familia o con amigos
Es común ver en el paseo dominguero a padres y madres con hijos pequeños o grupos de amigos. La encuesta demuestra que el 49% de los usuarios asiste en familia, y el 33% lo hace con su pareja o con amigos.
Siete de cada diez personas, aprovecha el circuito junto a pequeños grupos (acompañado de entre una y tres personas). En contraste, los grupos de cinco o más personas aparecen en proporciones considerablemente menores.
Únicamente el 16% asiste solo, en tanto que el 84 % restante lo hace en grupos de al menos dos personas.
En relación al tiempo dedicado al paseo, casi el 55% de las personas que concurren a la Calle Recreativa permanecen en ella entre una y dos horas y el tiempo mínimo de permanencia es de 30 minutos.
En promedio, las personas permanecen en el circuito dominguero 108 minutos, de los cuales 80 minutos son de movimiento efectivo.
En cuanto al tipo de ejercicio realizado, el 50% de los usuarios utiliza la Calle Recreativa para caminar, mientras que el 39% la recorre en bicicleta, ya sea propia o pública. Por otro lado, casi la mitad (48%) participó alguna vez en alguna actividad especial propuesta en el espacio.
Entre quienes realizaron estas actividades, las más concurridas fueron las clases de la Mini Escuela de Ciclistas, que concentraron al 36% de ese grupo, seguidas por Juguemos en la Calle, con un 29%.
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El parque Independencia, primero
Actualmente, el circuito libre de tráfico abarca 35 kilómetros, abarca la avenida Cándido Carballo, desde Avellaneda hasta el parque de las Colectividades; avenida Francia desde el río hasta el parque Scalabrini Ortiz; bulevar Oroño desde el río hasta el parque Independencia; 27 de febrero hasta el parque Yrigoyen; avenida San Martín hasta Seguí, y la doble mano central de avenida Belgrano hasta llegar al Monumento.
De todos estos espacios, de acuerdo a la encuesta, las zonas del parque Independencia y Oroño son las más concurridas, presentando entre ambas aproximadamente la mitad del flujo de usuarios (47%).
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Además, se destaca que al 66% de los usuarios la Calle Recreativa los motivó a realizar ejercicio físico con regularidad, observación muy importante que permite valorar el cumplimiento de uno de los objetivos principales del proyecto, que contempla la promoción de la actividad física en la población rosarina.