La Ciudad

"Heterosexualidad flexible", el nuevo paradigma matrimonial para una moral de época

Los argumentos de una jueza de Familia de Rosario para rechazar la demanda de una mujer que pidió anular su matrimonio por considerar que su marido es gay por una relación ocasional que tuvo con otro hombre

Miércoles 07 de Julio de 2021

La jueza de Familia Valeria Vittori dijo que las pruebas psicológicas periciales aseguran que el hombre cuya mujer solicitó anular el matrimonio por considerar que era “gay” y “actuó de mala fe” es en realidad heterosexual y que el affaire que había mantenido con otro hombre “no lo convierte en una persona homosexual”. Es por eso que planteó el paradigma de la “heterosexualidad flexible”, como un instrumento acorde a una nueva moral de época.

“Fue una cuestión ocasional, por eso se habla de una heterosexualidad flexible por lo que los paradigmas de antes vienen siendo renovados”, precisó la magistrada en “El primero de la mañana”, de LT8, acerca del caso de la mujer que interpuso una demanda judicial al considerar que su marido, con quien estuvo casa desde 2013 a 2018, “le ocultó su condición de homosexualidad al momento de casarse y de esta manera ella vio frustrada la cuestión familiar, personal y social”.

Intimidades y una relación "no sexual"

Todo surgió a raíz de que la mujer en cuestión recibió un correo electrónico con la denuncia de quien parecía ser un hombre despechado con quien su exmarido habría mantenido una “una relación íntima”, pero “no sexual”. Y que exigía una suma de dinero a cambio de no revelar su presunta verdadera condición sexual.

“En este caso había que verificar si la mujer sabía con qué persona se casaba o si su consentimiento para celebrar el matrimonio se encontró viciado por haber incurrido en un error. No cualquier error, un error esencial, grave, determinante, respecto de las cualidades de su futuro esposo que, de haber conocido algún vicio, no se hubiese celebrado el matrimonio”, explicó Vittori sobre el argumento de la mujer.

En tal sentido, comentó que la mujer había considerado que al momento de celebrar el matrimonio "se encontraba viciado por error al desconocer la verdadera elección sexual de su cónyuge y que de haberlo sabido no se hubiese casado, además de haber pedido indemnización moral, psicológica y material”, indicó la jueza.

Al repasar algunas circunstancias del caso, la jueza recordó que las partes mantuvieron una relación de amistad por cuatro años, que luego se transformó un “intensa de noviazgo de cinco años”, y que “desde la celebración del matrimonio hasta su ruptura también transcurrieron casi cinco años”.

Numerosos momentos de intimidad

Además, indicó que, como lo refiere la propia actora, compartieron “numerosos momentos de intimidad”, con viajes a Uruguay, México, Tailandia, Dubai y Miami, Nueva York y Orlando. “Demuestra que transcurrieron largos 14 años de conocimiento mutuo entre las partes. Justamente esta historia de vida me conduce a interpretar que resulta imposible aceptar que la actora desconozca la orientación sexual del contrayente”, recalcó Vittori.

Sin embargo, la magistrada consideró elemental el resultado de la pericia psicológica. “La perito psicóloga con claridad meridiana concluye que el señor es un sujeto heterosexual”, y se añade que “la relación entre las partes tuvo una duración de 14 años en la cual siempre prevaleció la fidelidad”.

La pericia detalló que como consecuencia del vínculo patológico que caracterizó la relación, “el señor presenta un debilitamiento de su «yo», baja autoestima, convirtiéndolo en una persona vulnerable producto de una relación tiranizada, con imposibilidad de decidir u opinar para no producir un malestar mayor”.

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Sobre la demandante, el informe agrega que “en ningún momento se paralizó frente a las situaciones dificultosas, sino que por el contrario, contó con los recursos defensivos necesarios para hacerle frente”.

La jueza argumentó que desde esta perspectiva a la convicción de que “no se configura el error en las cualidades personales del señor”, ni que la orientación sexual que pretendió imputarle la mujer, “fuera preexistente a la celebración del matrimonio y pueda operar como vicio de la voluntad y causal de nulidad del matrimonio, puesto que como se ha probado, es heterosexual”.

En su resolución, Vittori recordó que “la declaración de todos los testigos, tanto por la parte actora como por la parte demandada, coincidieron en declarar que la orientación sexual a lo largo de la vida del señor es heterosexual”. Ahora a la mujer le queda el camino de iniciar el trámite ordinario de divorcio.

Heterosexualidad

“El esposo rechaza esto y dice que es heterosexual, que lo fue antes del matrimonio, en el momento de la celebración del matrimonio, durante el matrimonio y si bien tuvo una relación con otro hombre de manera ocasional, eso no modifica su orientación sexual”, añadió.

La titular de uno de los juzgados de Familia de la ciudad remarcó que hubo pruebas cruciales a la hora de resolver el caso y rechazar la demanda. “En primer lugar consideré la historia de vida de este matrimonio: fueron amigos durante cuatro años, luego fueron novios cinco años y ya llevaban cinco años de matrimonio. Esto refleja un profundo conocimiento entre partes y, además, la mujer tampoco pudo acreditar ese vínculo homosexual”, subrayó.

“Lo crucial fue la prueba pericial psicológica donde la psicóloga concluye que el esposo es un sujeto heterosexual y que esta cuestión no lo convierte en una persona homosexual. Hay pruebas claras que no hubo un error sencillamente porque este hombre sigue siendo heterosexual. Esto fue acompañado por numerosos testimonios, por eso rechazo la demanda. La vía que les queda o que se podría haber optado en un primer lugar es la del divorcio vincular”, reforzó.

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