El Círculo cumple 120 años y lo festeja con una cena aniversario para celebrar la historia y el legado cultural que el teatro le ha aportado a la ciudad. Unos 130 invitados podrán disfrutar del evento, que se llevará a cabo en el emblemático escenario este viernes.
La velada, que promete ser extraordinaria, contará con números artísticos en vivo. "Será un momento para celebrar la rica historia y el legado cultural que este teatro ha aportado a nuestra comunidad", señalaron desde el teatro.
El presidente de El Círculo, Guido Martinez Carbonel, detalló en diálogo con La Capital que los asistentes serán recibidos en el hall del teatro, donde habrá una recepción y luego pasarán a la sala principal. "Para nosotros el escenario tiene una carga emotiva muy grande por todos los grandes artistas que han pasado por ahí a lo largo de estos 120 años, está cargado de historias y emociones centenarias", destacó.
De cara a la sala encendida, los invitados podrán disfrutar de diferentes números artísticos que se llevarán adelante en el proscenio. "Durante la cena van a actuar los artistas que siempre actúan y están en el teatro", contó.
Las tarjetas se agotaron rápidamente. Nadie se quiso quedar afuera de la celebración de este emblemático sitio cultural de Rosario. Todo lo recaudado será utilizado para realizar obras de restauración en el teatro.
Martinez Carbonell valoró que El Círculo "es una institución viva". "Además de toda la historia que tenemos detrás, seguimos vigentes por todos los artistas que a diario transitan el teatro. El teatro ha sabido interpretar a la gente, se ha aggiornado y ha sorprendido a la gente con nuevas interpretaciones y eso favorece su vigencia".
"Encontrar un equilibrio entre la tradición y la modernidad, es lo que lo mantiene vivo como faro cultural", concluyó y anticipó que será una velada inolvidable. Además, recordó que esta no será la única actividad. A lo largo de todo el año seguirán celebrando esta fecha tan importante para el teatro.
Programación de la cena aniversario
CORO DE LA OPERA DE ROSARIO
BALLET CLASICO RUSO
ESTUDIO DE COMEDIAS MUSICALES
ESTUDIO DE OPERA
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W. A. Mozart – DIE ZAUBERFLOTE: “Nur stille, stille” 4:00
G. Donizetti - LA FILLE DU REGIMENT: “ Chacun le sait” 3:30
J. Strauss – DIE FLEDERMAUS: Finale “O Fledermaus” 2:30
El Círculo, un teatro con historia
El teatro El Círculo fue inaugurado el 4 de junio de 1904 bajo el nombre de Teatro La Ópera y su construcción se debió a la iniciativa de un grupo de inmigrantes nucleados en la Sociedad Anónima Teatro La Ópera. Esta se interrumpió por problemas económicos y que en 1889 el empresario Emilio Schiffner compra la sociedad y concluye las obras contratando al ingeniero alemán George Goldammer, especialista en acústica, para revisar los planos originales.
En su construcción y decoración participaron importantes artistas como Luis Levoni y Giuseppe Carmignani, este último autor de los frescos de la cúpula de la sala principal y del telón, cuya iconografía es idéntica al del Teatro Regio de Parma realizado en 1824. Su sala en forma de herradura "all’italiana", presenta condiciones acústicas destacadas, consideradas en su momento por Enrico Caruso como de las mejores del mundo.
En el segundo nivel, se desarrolla a lo largo de las dos fachadas, el foyer, en el que se destacan la decoración del cielorraso —obra del artista italiano Salvador Zaino—, los grandes espejos enfrentados, la araña central y un piano Seinway del año 1879 firmado por famosos pianistas.
Desde su inauguración fue escenario de las más importantes compañías líricas del mundo —algunas de las cuales llegaban directamente por barco al puerto de Rosario—, y de los grandes nombres de la lírica mundial como Enrico Caruso, Titta Ruffo, Tito Schipa, Richard Strauss, Pietro Mascagni, entre otros.
Muchas compañías europeas llegaban por barco directamente a Rosario, antes de presentarse en Buenos Aires y Nueva York. Una vez en el teatro, los salones y camarines de los distintos pisos, hoy ocupados por diversos emprendimientos (Estudio de Comedias Musicales, Academia de Ballet Clásico Ruso, Opera de Rosario) albergaban a los artistas munidos de baúles con vestuarios y enseres personales. Prolongadas estadías obligaban a algunos a venir acompañados por sus familias. Y allí transcurría la vida entre función y función. Se contaba entonces con peluquería, talleres de costura, zapatería, y todos los oficios relativos a las óperas ofrecidas. Para dormir, hoteles y pensiones cercanas, eran los lugares obligados.