El transporte urbano de pasajeros va camino a normalizarse. Este mes saldrá de la emergencia decretada en los últimos dos años a consecuencia de las restricciones que impuso el Covid y se inicia una transición hacia marzo con la optimización de los servicios y el refuerzo de frecuencias. En este contexto, el Ejecutivo presentó el Presupuesto 2023 que contempla un 114 por ciento de aumento en los fondos para el área de Movilidad, apuntalados por mayores subsidios y gran parte de lo recaudado por el sistema de fotomultas.
Ayer por la mañana el gabinete económico liderado por el titular de Hacienda municipal, Diego Gómez, presentó los detalles del presupuesto para el último año de la actual gestión del intendente Pablo Javkin. Se prevé una proyección de gastos por 147.775 millones de pesos y de recursos por 147.878 millones, lo que muestra un presupuesto equilibrado con un resultado positivo de 103 millones.
En cuanto a las obras están destinados 35.860 millones (18.576 fondos incluidos en el presupuesto,15 mil de la provincia y 2 mil del Servicio Público de la Vivienda).
Lo más llamativo a destacar son los 1.998 millones para luces Led en diferentes barrios bajo la consigna: 100 por ciento Led. Y un ítem clave que insume muchos recursos: higiene urbana, disposición final de residuos y mantenimiento de espacios verdes por 17.637 millones.
Pero el rasgo más notable es el aumento exponencial en Movilidad. Se estima que la Municipalidad aporte al fondo compensador de transporte unos 3.234 millones, “esto significa 114 por ciento más que en 2022”. Este salto cuantitativo se explica por mayores subsidios, que también se desprenden del Fondo Compensador del Transporte, al cual se le inyectarán más fondos provenientes del flamante sistema de videocontrol. Cabe recordar que el 80 por ciento tiene asignación específica para el transporte, y el 20 por ciento restante a los efectores de salud municipales que atienden a las víctimas de siniestros viales.
Ese dinero será afectado a un plan en etapas que comenzará a fin de mes con la salida de la emergencia, que imperó en estos dos años producto de la pandemia (ya se alcanzaron viajes en cantidades similares a 2019, en el orden de los 440 mil boletos diarios).
A eso le seguirá una etapa de optimización con refuerzos en servicios y ajuste de frecuencias hasta desembocar en marzo, donde está puesta la expectativa de la implementación de la tarjeta Sube (de orden nacional y que subsidia al pasajero según perfil social) en reemplazo de la local Movi.
También habrá que analizar si luego de los vaivenes económicos, empujados por la inflación, se confirma la llegada de las 20 unidades cero kilómetro para la empresa estatal Movi, que están en producción en las terminales automotrices. Ya cuentan con financiamiento y están previstas para su puesta en marcha en un plazo breve. Un punto que el intendente había anunciado en el discurso de apertura de las sesiones ordinarias de comienzos de 2022. La firma estatal tendrá mayores subsidios porque absorbió en gran medida las líneas que le fueron rescindidas a la ex concesionaria El Cacique Rosario, que dejó la prestación ante reiterados incumplimientos.
El fondo compensador aumentará por el repunte de la actividad económica que se mide por el Drei (una alícuota a la facturación del sector privado ) y variará mucho en relación a estos años de poco movimiento. Y a ello se le suma lo recaudado por el sistema de fotomultas.
Todas estas previsiones le permitirán a Javkin antes que finalice la emergencia en el transporte enviar un mensaje para comunicar cómo se procederá. Con el acompañamiento de fondos nacionales y el robustecimiento del Fondo Compensador, que ya tiene un sistema casi idéntico en demanda a la prepandemia.
Para englobar el dato: entre el sistema de videocontrol, luces led, control y convivencia, seguridad privada y pago de adicionales policiales y el Centro de Información Operativa de Rosario (CIOR), se gastarán 12.234 millones.
En el presupuesto se subrayó una suerte de tradición de las gestiones del Frente Progresista. El 63 por ciento será para gastos sociales y atenuar los índices de pobreza e indigencia, que en Rosario están en 31 y 4 por ciento respectivamente.
En cuanto a los bonos para pavimento a nivel definitivo por 2.740 millones, que se emitirían para financiar esta obra, Gómez aclaró que “se está en trámites de autorización de la provincia y de la Nación. Este proceso conlleva alrededor de cinco meses”, precisó. También explicó sobre la colocación de letras del tesoro, que se prevé hacerlo por 2.310 millones.
Las obras de pavimento definitivo se harán en los siguientes barrios: Empalme Graneros, Las Delicias, Uriburu y La Guardia Sur, Las Flores y La Granada.
También se ejecutará la remodelación integral de las avenidas Newbery II, Rouillón y los accesos Ayacucho y Ovidio Lagos. Sumado a la continuación del plan de reconstrucción de calles y de veredas.
Se incluye en este capítulo la prosecución de obras de red cloacal en los barrios: Fisherton Noroeste, 7 de Septiembre, Cristalería, Hostal del Sol Este y el óvalo de barrio Gráfico.
También se intensificarán las urbanizaciones e intervenciones integrales en barrios populares, mientras continúan las obras en Banana se suman ahora República de la Sexta, Ludueña, Cullen, Cordón Ayacucho, Moreno, Parque Casas y Nuevo Alberdi.