La ciudad

El Palomar se quedó sin aves y su estado de abandono es cada vez más notorio

La Asociación Amigos del Parque proyecta convertirlo en un ámbito de divulgación ambiental y recepción de contingentes escolares.

Domingo 18 de Noviembre de 2018

Si hay un espacio del parque Independencia donde la acción del vandalismo no da tregua es la zona del Palomar. El edificio de forma circular con techos de tejas rojas no esconde las consecuencias de pintadas y destrozos. Y el abandono es tal que ya son muy pocas las aves que se acercan a hacer nido en la cúpula.

   Desde la Asociación de Amigos del parque proyectan reconvertir el Palomar en un edificio para la divulgación ambiental y para la recepción de los numerosos contingentes escolares que durante todo el año, pero especialmente en la primavera, realizan visitas guiadas por el parque.

   La semana pasada, la entidad presentó la propuesta a funcionarios de la Secretaría de Ambiente. La idea es recuperar el histórico edificio, inaugurado en 1937, y convertirlo en un espacio multifunción, con un auditorio amplio y versátil que permita proyectar cine o exhibir muestras de arte.

   Un sector se convertiría en una biblioteca medioambiental, donde los visitantes puedan encontrar textos en distintos soportes, y otra zona para difundir la centenaria historia del parque.

Programa   

Hace dos años, municipio y provincia pusieron en marcha un ambicioso plan para la puesta en valor del parque Independencia. Las obras incluyen la recuperación de calles internas, fuentes y estatuas, la puesta en valor del Rosedal y la recuperación de los galpones de la ex Rural, que se desarrollan actualmente. Sin embargo, el sector del Palomar no fue incluido en el proyecto.

   La pajarera se encuentra frente al estadio de Newell's y muchos la llaman "el patio trasero del parque". Ubicado en el centro de la manzana y rodeado de árboles, el edificio de forma octogonal y con una cúpula puntiaguda parece olvidado: en los techos hay tejas rotas y llenas de pintadas, los alambres que cierran los ventanales están rotos y sueltos, y toda la señalética que habla del cuidado de las aves y del amor a los animales fueron enchastradas con pintura negra.

   Ya no quedan chicos alimentando a las palomas y las aves que todavía buscan el refugio en el edificio son muy pocas. Los amigos del parque Independencia confirman que el 90 por ciento de la colonia de palomas que poblaba el palomar migraron hacia la zona del lago e hicieron nidos en la isla central del espejo de agua, donde conviven con los patos y otras especies que allí se encuentran.

   "Las palomas son muy sociables y prefieren estar donde hay gente, el Palomar ya casi ni recibe visitas por eso eligen otras zonas, donde además se pueden garantizar comida", señala el presidente de la entidad Damián D'Alessandro y advierte que también, muchas veces, las aves son blanco del vandalismo.

   Por eso, explica, así como la ciudad fue pionera en desarrollar transformaciones amigables con el medio ambiente y los animales, la reconversión del Palomar bien puede ser otro de los capítulos de ese proceso.

   El edificio del palomar se inauguró en 1937, el mismo año en que se abrió el Museo Castagnino. En 2010, el lugar se sometió a una remodelación integral, con la recuperación del edificio y del espacio verde circundante. Pero el tiempo ya borró las huellas de esos trabajos.

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