Mañana a las 21, el cine El Cairo encenderá su proyector por última vez. Será la
función de despedida a una sala cinematográfica que vivió su esplendor tres décadas atrás, pero a
la que hoy sus organizadores dijeron "basta". A muchos rosarinos los invadirán la nostalgia, la
melancolía y los recuerdos. Pero, según prometen las autoridades provinciales, el destino del
inmueble ubicado en Santa Fe 1120 no será el del film "Cinema Paradiso". Por el contrario, la
secretaria de Cultura santafesina, Chiqui González, ratificó a La Capital que se avanzará en
la compra del lugar para transformarlo en un centro de producciones audiovisuales, con diversas
actividades relacionadas con la imagen. "Queremos que el cine El Cairo sea un lugar paradigmático,
abierto a todo el público y se transforme en un difusor del cine argentino y latinoamericano",
prometió la funcionaria. "Si bien no colocaremos una empalizada y se dejarán los blíndex con la
cartelera, vamos a entregarlo a la Sociedad Exhibidora Rosarina", indicó el gerente de la cadena
Monumental, Daniel Grecco. La compañía acumula pérdidas por 3.500 pesos mensuales.
Cuando mañana, casi a la medianoche, se oscurezca la
pantalla de la sala quedará flotando algo en el ambiente. El decorado de la sala con sus palmeras,
la disposición de las butacas y sobre todo el pasado de un ícono que es parte de la memoria
colectiva de los rosarinos.
La resolución fue una promesa cumplida de la cadena
Monumental que ya en octubre había avisado que cerraría las puertas en diciembre. "La compañía no
lo puede bancar más", se sinceró Grecco. Según destacó el gerente,"no vienen más de 200 personas
por semana y la distribuidoras no quieren darnos más películas sabiendo que hay una ley de
expropiación". En efecto, el 18 de octubre pasado el Senado santafesino aprobó una norma que
rescata el inmueble de Santa Fe 1120, lo declara de utilidad pública al igual que las maquinarias,
muebles e instalaciones dentro de la sala que estuvo habilitado por más de seis décadas. La ley
establece además, la creación —bajo la órbita estatal— de un complejo de edición y
producción audiovisual. Ahora, sólo resta que la administración del gobernador Hermes Binner
establezca un valor para la compra de la sala y el plan de expropiación, como se hiciera en su
momento con el edificio del Comando II Cuerpo de Ejército donde deberá funcionar el Museo de la
Memoria (Moreno y Córdoba). Una primera estimación en el mercado inmobiliario tasó la propiedad en
700 mil dólares.
Una iniciativa que fue presentada en junio pasado por la
diputada radical Mónica Peralta y consensuada por la Asociación Amigos del Cine El Cairo, que
encendió el alerta ante el serio riesgo de perder la emblemática sala bajo los efectos del boom
inmobiliario. "Vamos gestionar una reunión con González para conocer qué plazos tiene la provincia,
su presupuesto para la adquisición del inmueble y el compromiso de fondos por parte del Instituto
Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa)", adelantó la legisladora.
Entusiasmo. A su turno, la secretaria de Cultura santafesina se mostró exultante
con la puesta en práctica de la flamante norma. "Vamos a acatar lo que expresa la ley de
expropiación, no habrá contramarchas. El Cairo será un cine paradigmático y para ello abriremos el
diálogo a cineastas, productores, críticos y el público. Le daremos un nuevo perfil, y para ello ya
comenzamos algunas gestiones ante el Incaa", se explayó González, para consignar que "se está
analizando dentro del presupuesto 2008 los fondos destinados para este proyecto". En cuanto al
perfil que la gestión socialista le imprimirá al lugar, González se inclinó por un "ambito de las
imágenes, con investigación sobre el cine, fuerte énfasis en las producciones nacionales y
latinoamericanas.
A partir de mañana, se apagará el inmenso cono del
proyector, pero la fisonomía de la fachada permanecerá inalterable. "Quedará el frente de blíndex,
incluso con la última cartelera", señaló Grecco tras admitir que los números arrojaban una pérdida
difícil de sostener en el tiempo. El periodista de espectáculos y gerente de la cadena Monumental
reveló que "las pérdidas mensuales rondaban los 3.500 pesos", por lo que los directivos de la SER
les habían dejado de cobrar el alquiler. Grecco les solicitó a las nuevas autoridades que el cine
"funcione como un nuevo bastión cultural-cinematográfico".