Como sucede con el sexo, para escribir un libro se necesitan tiempo, dedicación y compromiso. Hay que animarse a explorar, a conectar con lo más profundo, y sentir. Hay que poder tolerar el error para volver a intentarlo. Hay que hacerlo hábito.

Cecilia Ce estará este jueves, a las 20, presentando sus últimos tres libros: Sexo ATR, Carnaval toda la vida y Vinculear.
Como sucede con el sexo, para escribir un libro se necesitan tiempo, dedicación y compromiso. Hay que animarse a explorar, a conectar con lo más profundo, y sentir. Hay que poder tolerar el error para volver a intentarlo. Hay que hacerlo hábito.
"Ese proceso creativo es muy parecido al del deseo", dice Cecilia Ce, la psicóloga, sexóloga, columnista, escritora, show woman e influencer que este jueves, a las 20, estará en la Feria del Libro de Rosario presentando no uno, sino sus últimos tres libros: "Sexo ATR", "Carnaval toda la vida" y "Vinculear". "Es que a los pocos meses de publicarse el primero vino la pandemia, así que no había tenido la oportunidad", comenta, durante una charla con La Capital a pocas horas de su llegada a la ciudad.
Rosario, en especial el público que va de los 20 a los 40 años, conoce bien a Cecilia Ce, que colmó el año pasado el Anfiteatro con su espectáculo "Beer and sex night". Miles y miles de sus seguidores (tiene más de un millón en Instagram) son rosarinos y sus libros se venden como pan caliente por estos lares. Por eso es esperable que la charla de Cecilia en la Feria explote. "Voy con mucho entusiasmo, feliz, me encanta la ciudad", desliza.
Aunque el trabajo de la sexóloga es muy audiovisual por sus participaciones en radio y televisión, su protagonismo en las redes sociales, sus shows en teatros o espacios públicos, los libros tienen un lugar privilegiado en el corazón de esta profesional que eligió comunicar sus saberes en distintas plataformas, y en todas lo hace con éxito.
"Es que vengo de familia de escritores, hice talleres de escritura siempre y leo muchísimo", explica. Si bien la lectura de cuestiones específicas relacionadas a su tarea como sexóloga se llevan la mayor parte de su tiempo dedicado a la lectura, Cecilia logró este año encontrar esos momentos "indispensables" para los libros de ficción: "Volví a las novelas y me parece fundamental tener ese espacio. A mí me relaja, me desenchufa, me pone más creativa".
Sobre la producción escrita, la sexóloga dice que si bien todos los espacios en los que comunica se retroalimentan, "el libro te legitima". "Para mí es un lugar de exigencia que a la vez me da confianza", afirma.
A diferencia de lo que muchos piensan, que los libros sobre sexo llegaron después del éxito en los teatros, Cecilia comenta con una sonrisa: "El primero se publicó antes de la avenida Corrientes".
El primero, "Sexo ATR", es "el más clásico, el indispensable de la info básica y el que más demanda tiene", menciona. "Carnaval toda la vida", en cambio, "está más referido a las distintas etapas de la vida y como el sexo nos desafía en cada uno de esos momentos". Y finalmente, "Vinculear", el nuevito, "es mucho más gráfico, está más bajado al cuerpo, a cómo conectar, cómo manejar la ansiedad, es un libro de ejercicios que viene muy bien después de la pandemia".
Sobre la analogía que hace en relación al proceso de la escritura con la construcción del deseo sexual, señala que si bien es cierto que a veces las condiciones se dan "naturalmente" o "espontáneamente", lo más común es que para que haya buenos resultados las personas tienen que ponerse a trabajar.
"Existe una creencia de que el sexo tiene que surgir así, como mágicamente, y la realidad es que hay que hacerle un espacio, pensarlo, dedicarle tiempo, bajar la ansiedad, ponerse de acuerdo con el otro, ¡tenerlo en cuenta!, porque cuanto más hay de todo eso es cuando se vuelve hábito y es ahí cuando mejora".
"Sobre los temas vinculados a la sexualidad sigue habiendo un manto de silencio -agrega- y siguen existiendo creencias muy arraigadas que casi nadie explica. La información que hoy existe es muchísima y viene a ayudar pero no es lo único. El primer paso es informar, sí, pero luego se necesita aprehender todo eso y para que sea posible se requiere tiempo".
"Lo político, lo económico, lo cultural atraviesan la historia de la sexualidad así que los cambios no se van a dar de un día para el otro, pero por suerte hoy hay más acceso, se habla más, los padres se animan a consultar, por ejemplo, cómo hablar de sexo con sus hijos cuando sienten que no tienen las herramientas. Hay que pensar que gente de 40, 50 años no han tenido una buena educación sexual. ¡A nosotros nos separaban nenas de varones cuando había que hablar estos temas!".
"Como decía, los cambios son lentos y la puesta en marcha de campañas o la aplicación de políticas de salud sexual también son lentas. Eso explica de alguna manera por qué muchos profesionales nos fuimos a comunicar a las redes, por la velocidad que tienen para llegar".
Sobre el peso, o no, que tiene para ella la mirada de sus colegas por su alta exposición y sus maneras no tan convencionales de transmitir lo que sabe y piensa, Cecilia asegura: "Mi trabajo es satisfactorio, no siento esa presión. No estoy mirando lo que hacen los demás. Así que no me hago cargo de esa cuestiones. Me parece que cada uno comunica, trabaja, desde su responsabilidad. En vez de ir en contra de alguien o algo prefiero construir desde lo que propongo. Tenemos que dejar de dividir".



Por Florencia O’Keeffe