El Plan Integral de Movilidad (PIM), que hoy abrirá un debate destinado a que los rosarinos
acerquen sus preferencias respecto del futuro transporte, tentó a capitales rusos interesados en
participar de la licitación para instalar un tranvía en la ciudad, una iniciativa a mediano plazo y
todavía en estudio que demandará una inversión de 300 millones de dólares.
Tras un reciente encuentro con funcionarios municipales, representantes
de la empresa Vagonmash se llevaron en mano el estudio de factibilidad del anteproyecto del
tranvía. Dentro del PIM, el sistema está posicionado como la alternativa más viable para el
transporte público a
futuro.
Antes de despedirse de Rosario los empresarios rusos dejaron un dossier
con las obras que vienen realizando en las principales ciudades rusas. Y un dato no menor, en
función de la costosa inversión que requiere el emprendimiento: la posibilidad de que la firma
obtenga financiamiento del país europeo.
Ayuda. “También ofrecieron asistencia para el armado del proyecto definitivo”, contó
a La Capital el secretario de Servicios Públicos municipal, Gustavo Leone. En ese sentido el
funcionario y los integrantes del Ente de Transporte de Rosario (ETR) están a punto de compartir un
nuevo encuentro con referentes del Banco Mundial (BM) para retomar la evaluación del financiamiento
y los aspectos técnicos del tranvía.
En septiembre se realizará una nueva reunión entre el municipio, el ETR,
los representantes de Vagonmash y el embajador de Rusia en la Argentina, Alexander Dogadin.
Sin embargo, capitales chinos ya apelaron al nexo que mantienen con la
Casa Rosada para interiorizarse del proyecto del tranvía rosarino.
Si bien el plan contemplaba la posibilidad de un metro, el estudio que
realizó una consultora con financiamiento del BM aconsejó un tranvía como la salida más óptima para
los problemas de transporte en Rosario, en una proyección a 20 años.
En tanto, los talleres de discusión del PIM permitirán delinear el
modelo de ciudad que quieren los rosarinos en lo que respecta a la movilidad urbana.
El plan se enmarca en los procesos de planificación estratégica
encarados en la última década y apuesta a constituir, con objetivos a corto, mediano y largo
plazos, un sistema de movilidad que integre lo urbano y lo regional.
El intendente Miguel Lifschitz había creado en 2006 una unidad de
planificación de la movilidad que, con el tiempo, devino en una gerencia del ETR. En la actualidad,
el área se aboca a diagnósticos y propuestas junto a la Secretaría de Transporte de la Nación.
Otros objetivos del PIM, presentado en el Concejo en mayo pasado, son
optimizar la distribución del transporte en pasajeros y cargas e incorporar procesos y tecnologías
que promuevan la sustentabilidad ambiental.
Luego de la jornada inicial, que se centrará en el diagnóstico de la
situación actual del transporte, habrá otros cuatro talleres —cada 15 días— para
discutir las clave del proyecto. El cierre del debate está previsto para noviembre.
Lo cierto es que en Rosario y su área metropolitana se movilizan
diariamente 784.533 personas.
El 40 por ciento de los viajes es con vehículos motorizados
individuales, el 29% con transporte no motorizado y el 29,8 mediante el servicio público masivo.
“Tenemos un plan y un diagnóstico. Ahora llamamos a la
participación de vecinos, instituciones y fuerzas vivas para discutirlos y encontrar alternativas.
Son los pilares de las políticas de transporte”, concluyó Leone. l