"Si quieren parar, que paren, pero nosotros les pedimos que no paren",
sorprendió ayer el gobernador Hermes Binner en alusión al conflicto que su gestión atraviesa con
los gremios docentes. Y sumó: "La provincia no se va a endeudar para pagar salarios". Por de
pronto, la Asociación de Enseñanza Técnica (Amet) ya decidió una medida de fuerza para el 21 de
agosto y el Sindicato Argentino de Docentes Particulares (Sadop) parará mañana y 48 horas el
miércoles y jueves de la semana próxima. En la seccional Rosario de la Asociación del Magisterio de
Santa Fe (Amsafé) ya suman 5.300 votos por no dictar clases durante 48 y 72 horas la semana que
viene y la siguiente, respectivamente, decisión sujeta a la asamblea provincial del viernes. Y si
ese gremio resuelve una medida de 48 horas, Amet podría levantar su apuesta.
La ministra de Educación, Elida Rasino, fue un poco más
diplomática que el gobernador y sólo pidió paciencia a los gremios. Sugirió que "podrían esperar
hasta fin de mes y ver si la oferta es aceptable", ya que —dijo— el paro "no va a
acelerar los tiempos".
Su planteo refirió a la fecha pautada por el gobierno
—25 de agosto— para anunciar un aumento dirigido a toda la administración pública. "Si
hubiésemos podido hacer la oferta ayer (por anteayer) la habríamos hecho", sostuvo Rasino.
Desde que los sindicatos docentes salieron con las manos
vacías de la mesa de diálogo convocada el lunes pasado por el gobierno, no dejaron de escucharse
voces advirtiendo que indefectiblemente se vendrían paros.
Esa misma tarde la seccional local de Sadop resolvió parar
24 horas esta semana y 48 la próxima, aunque esas medidas debían consensuarse con sus pares de
Santa Fe. Ese encuentro se realizó ayer a la tarde en Rosario, donde finalmente se decidió una
primera medida de fuerza mañana y otra de 48 horas el miércoles y jueves próximos.
En lo que hace a Amsafé, habrá que esperar hasta el viernes
para ver qué se decide en la asamblea provincial, pero al menos en Rosario ayer ya había 5.300
votos a favor de parar 48 horas la semana próxima y 72 la siguiente. Aun así, los maestros podrán
seguir votando en sus escuelas hasta el jueves.
En ese contexto fue que Binner disparó la frase que irritó
a los docentes: "Si quieren parar, que paren". De todos modos, después el gobernador bajó los
decibeles y les pidió que no decreten una huelga "con tanta rapidez" y "piensen en los niños, a los
que se castiga siempre".
En esa sintonía prometió no descontar el día ni el
presentismo, "como se hizo en otros tiempos".
Los argumentos que ofreció apelaron al estado de las
finanzas públicas. La provincia "no es una empresa privada donde los números se mantienen ocultos",
dijo, para recordar que "la inflación hace mella en las arcas" estatales.
Y aunque admitió la legitimidad del reclamo docente
("deberían ganar más porque todos los trabajadores deberían ganar más"), también aclaró que "la
provincia no se va a endeudar para pagar salarios".
Uno de los que salió rápidamente a responderle fue el
titular de Amsafé Rosario, Gustavo Terés.
"Sorprende que el gobernador haya mostrado tanta
sensibilidad ante el planteo de los chacareros y parezca no entender qué significa vivir, como
tantos maestros, casi bajo la línea de pobreza", disparó.
"Si Binner defendió los intereses de gente con una renta
por mes de 20 mil o 30 mil pesos, ¿cómo no va a entender la necesidad de los docentes?", se
preguntó.
Terés afirmó que "el malestar es creciente" en Amsafé, una
opinión similar a la que expresó la secretaria general del gremio, Sonia Alesso, quien entendió que
en la provincia "hay ánimo de lucha".
Aun así, aclaró que los docentes votarían entre ayer y hoy
en cada departamento las mociones a llevar a la asamblea provincial que se hará el viernes, a las
12, en Santa Fe.
También desde Sadop dijeron que "la voluntad de lucha" era
"contundente". Y esa postura quedó evidenciada en el plenario de delegados de toda la provincia,
que ayer por la tarde resolvió ir a la huelga mañana y la semana próxima sin asistencia a los
lugares de trabajo e incluso movilizar posiblemente junto a los docentes oficiales. l