La ortodoncia, un tratamiento que permite corregir problemas de alineamiento de las piezas dentales, es cada vez más solicitada por chicos y grandes.

La exposición en fotos y redes aumentó los pedidos de tratamientos odontológicos.
La ortodoncia, un tratamiento que permite corregir problemas de alineamiento de las piezas dentales, es cada vez más solicitada por chicos y grandes.
La población busca, sobre todo, resultados estéticos. Sin embargo, los profesionales advierten que no sólo sirve para tener dientes “parejitos” y una linda sonrisa, sino que la práctica va mucho más allá de lo que se ve: ayuda a mejorar problemas serios de maloclusión y a masticar en forma adecuada, alivia dolores mandibulares y permite corregir dolores crónicos de cabeza o espalda, entre otros.
Desde hace un tiempo, no es raro encontrar ofertas, con distintas técnicas, a costos que se reducen a la mitad o menos de lo que presupuesta el promedio de los profesionales de Rosario y zona.
En definitiva, crece la demanda y crecen las propuestas.
En el medio de una crisis económica severa, y ante la falta de cobertura de este tratamiento por parte de la mayoría de las obras sociales y prepagas, es el afiliado el que debe afrontar el costo de la ortodoncia, lo que impulsa a mucha gente a buscar precios por todos lados.
Desde el Colegio de Odontólogos de Santa Fe, segunda circunscripción, alertan sobre el riesgo que implica para la salud realizarse esta práctica con los materiales inadecuados, con poco seguimiento y a cargo de profesionales sin experiencia.
“Para que la gente comprenda la importancia que tienen el diagnóstico y el tratamiento adecuado, es necesario pensar que antes de colocar una ortodoncia nosotros evaluamos hasta cómo se para el paciente. Los problemas no son sólo dentales. Al avanzar con esta práctica _si está bien hecha_, vemos que tiene efectos beneficiosos en distintas partes del organismo”, señaló a La Capital, Raúl Allín, secretario del Colegio de Odontólogos de la ciudad y presidente de la Federación que nuclea a los colegios del país.
Allín comentó que en la sede del Colegio suelen recibir denuncias de colegas que advierten sobre publicidades engañosas y ofertas “poco serias” de ortodoncia a bajo precio. “La publicación del costo de un tratamiento de ortodoncia, por ejemplo, está prohibida. Y si nosotros detectamos que un matriculado está incumpliendo algún aspecto ético de la profesión, la ley nos ampara y estamos en condiciones de sancionarlo”, sumó.
¿Por qué no se puede publicar el precio de la ortodoncia? El odontólogo explicó que es imposible plantear a la ligera el precio de un tratamiento que debe ser personalizado. “No es un producto mercantil. No estás comprando un objeto que es una ortodoncia”, enfatizó.
“Se requiere un diagnóstico (que conlleva una evaluación profunda de la boca, moldes que deben ser estudiados por el profesional, radiografías y otros estudios por imágenes). Además de un interrogatorio completo y de evaluar la historia clínica.
Una vez hecho el diagnóstico se puede plantear una duración aproximada del tratamiento, los materiales que se van a usar (en Rosario los profesionales se caracterizan por utilizar los mejores, los mismos que se usan en el primer mundo), los controles que se van a realizar durante la terapia, los problemas que se pueden presentar y sobre todo los resultados, porque muchas veces la gente viene con ciertas expectativas y no siempre se puede arribar a ese objetivo porque depende mucho del estado de la boca del paciente, o de cosas que hay que hacer antes de iniciar el proceso de la ortodoncia y que no siempre la persona quiere”, mencionó.
La inmediatez, la impaciencia por tener en poco tiempo la sonrisa perfecta que exigen las redes sociales y la necesidad de achicar tiempos con el objetivo de reducir los costos, son planteos que los odontólogos reciben a diario.
“Actualmente la sonrisa tiene un valor enorme. Es cierto que siempre fue un tema importante, y que la persona que no tiene una buena salud bucal, que le faltan piezas o tiene los dientes muy mal alineados, tiene efectos psicológicos: sienten vergüenza, no sonríen, se tapan la boca con las manos, es complejo”, señaló el presidente del Colegio de Odontólogos.
Sin embargo, desde la irrupción de las redes sociales y la excesiva importancia que se le da a la imagen en las fotos que se muestran en Facebook, Instagram o Tinder, más la promoción de los influencers y famosos de tratamientos odontológicos, los pedidos explotaron y todos quieren tener los dientes perfectos, confirmó Allín.
El problema es que el acceso es difícil porque los costos son elevados para un ingreso medio y porque, además, la ortodoncia, aunque se acortaron mucho los tiempos y hay distintas opciones, suele llevar, como mínimo un año.
Allín dijo que el colegio profesional estipula valores de referencia para que los odontólogos y la población tengan una idea aproximada, pero aclaró: “Depende muchísimo de cada paciente, del estado previo de su boca, de cómo evolucione el tratamiento”.
Los aranceles orientativos son:
. Corrección de malposición simple, 110 diez mil pesos
. Ortopedia, en niños, 163 mil pesos
. Ortodoncia de adultos, 318 mil pesos
En Rosario hay numerosas instituciones vinculadas a la odontología que buscan pacientes para ortodoncias que realizan profesionales que están haciendo sus prácticas. “No son muchos los cupos pero se hacen trabajos para quienes no tienen recursos”, señaló Allín, y alentó a los rosarinos a que se comuniquen con el Colegio ante dudas o consultas.



