La regulación alcanza a los establecimientos destinados a la enseñanza y práctica de actividades físicas, deportivas y de fortalecimiento muscular y busca adaptar las exigencias a la realidad actual de una actividad en la que conviven distintas disciplinas.
La iniciativa había sido presentada unos cinco meses atrás por el concejal Fabrizio Fiatti, del bloque Unidos, a partir de distintas excepciones tramitadas durante los últimos años. Durante el tratamiento también se sumó un proyecto de Mariano Romero junto a Pablo Basso.
"Detectamos que la regulación vigente quedó desactualizada frente al crecimiento del sector y la diversificación de prácticas que hoy conviven dentro de un gimnasio", había señalado Fiatti al presentar la propuesta.
Una norma con más de 30 años
Hasta ahora, la regulación funcionaba principalmente como una norma básica para habilitar los gimnasios, con prohibiciones generales pero sin un marco integral que contemplara de manera específica las condiciones edilicias, sanitarias, profesionales y de seguridad.
>> Leer más: Concejo: proponen actualizar la ordenanza que regula los gimnasios
"Lo que se habilita no es sólo un comercio: es un espacio donde se cuida la salud de las personas. Por eso la regulación no puede quedar atada a criterios de hace más de 30 años", había planteado el concejal.
Uno de los objetivos del proyecto fue, además de actualizar los requisitos, simplificar el trámite de habilitación mediante una declaración jurada que organiza las exigencias en cuatro ejes: condiciones del inmueble, características del servicio, seguridad e higiene y responsabilidad.
Qué deberán tener los gimnasios
La nueva ordenanza establece requisitos específicos relacionados con las condiciones de los establecimientos. Entre ellos se encuentran la necesidad de contar con iluminación y ventilación adecuadas.
También contempla una situación particular para los gimnasios que funcionen junto a establecimientos de salud con internación o residencias para adultos mayores. En esos casos, deberán presentar un informe de aislamiento acústico, elaborado por un profesional matriculado con incumbencia en la materia.
>> Leer más: El aire de oficinas y gimnasios pueden estar cinco veces más contaminado que el de la calle
El proyecto original planteaba que la cercanía con estos establecimientos podía constituir directamente un impedimento para la habilitación. La nueva regulación permite evaluar cada caso a partir de las condiciones acústicas del inmueble. "Con el informe de aislamiento acústico, garantizamos que el gimnasio pueda habilitarse y que queden resguardados los derechos de quienes se encuentran en el entorno", había explicado Fiatti.
Botiquín, hidratación y RCP
La ordenanza también incorpora una serie de exigencias vinculadas con la seguridad de quienes concurren a los gimnasios.
Los establecimientos deberán contar con un botiquín de primeros auxilios y un puesto de hidratación, ambos ubicados en lugares visibles y accesibles.
También deberán disponer de cobertura médica para la atención del personal y los asistentes, seguro de responsabilidad civil y disyuntores eléctricos.
A esto se suma la obligación de contar con personal con formación y capacitación en primeros auxilios y técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP).
Director técnico y responsables por disciplina
Otro de los puntos centrales es la regulación de la responsabilidad profesional.
Cada gimnasio deberá contar con un director técnico general, que estará a cargo de la planificación de las actividades deportivas desarrolladas en el establecimiento. Para ocupar esa función se deberá contar con título de grado en Kinesiología, Profesorado de Educación Física o una carrera afín.
La normativa también contempla a los gimnasios dedicados exclusivamente a una disciplina homologada por una federación, colegio profesional o resolución ministerial. En esos casos, la acreditación otorgada por el organismo correspondiente podrá ser considerada válida para desempeñarse como director técnico general.
>> Leer más: Los gimnasios de Rosario empiezan a recomponerse tras un duro 2025
Además, los establecimientos podrán contar con un auxiliar técnico por cada disciplina específica. Los responsables deberán ser informados ante el área de Deporte y Turismo de la Municipalidad.
Qué productos no podrán vender
La nueva normativa también establece límites para los productos que pueden comercializarse o suministrarse dentro de los gimnasios.
Queda prohibida la venta y el suministro de productos nutricionales de prestación farmacológica, medicamentos o fármacos, estimulantes y anabólicos.
También estará prohibido el expendio de bebidas alcohólicas.
Del proyecto a la nueva ordenanza
La iniciativa comenzó a discutirse hace cinco meses, cuando Fiatti planteó que la normativa de 1991 ya no reflejaba la diversidad de actividades que actualmente se desarrollan en los gimnasios rosarinos.
Durante el tratamiento se incorporaron aportes de otros concejales y finalmente se aprobó un nuevo marco que mantiene la exigencia de responsabilidad profesional y suma condiciones específicas de seguridad, infraestructura y prevención.
El objetivo planteado desde el inicio fue actualizar las reglas sin convertirlas en nuevas trabas para la actividad. "Esta propuesta no busca generar trabas, sino aportar reglas claras, modernas y acordes a una actividad que hoy tiene un rol central en la promoción de la salud y el bienestar de la comunidad", había señalado Fiatti.