Al menos 15 ballenas franca australes fueron encontradas muertas en los últimos diez días en el Golfo Nuevo, en el interior de Península Valdés, sobre el noreste del Chubut, de acuerdo al último informe difundido por el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB).
La información, difundida en el último comunicado que publicó la página oficial del ICB, destaca que "hasta la fecha se han detectado al menos 15 individuos adultos y juveniles muertos" de ballena franca austral (Eubalaena Australis) en un lapso de 10 días.
El comunicado agrega que "el equipo continúa trabajando para contabilizar correctamente los reportes que nos envían ya que hay individuos flotando que requieren confirmación de edad y sexo".
Si bien se tomaron muestras de los cadáveres para su posterior análisis, todavía no existe una explicación científica sobre el motivo de los fallecimientos pues se aguardan los análisis de laboratorio que siguen un riguroso protocolo.
La principal hipótesis es que existe en las aguas de los golfos San José y Nuevo, que se ubican al norte y al sur de la península, la presencia inusual de toxinas provenientes de la llamada "marea roja".
La primer ballena muerta fue hallada el sábado 24 de septiembre en cercanías de Punta Pardelas por el equipo de investigadores del proyecto Siguiendo Ballenas. El equipo del ICB, a través del Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral se encuentra trabajando en las necropsias a fin de determinar la causa de los decesos.
El objetivo más urgente es realizar los estudios post-mortem de las ballenas encontradas, recolectar y analizar muestras de agua y bivalvos para relevar la presencia de biotoxinas por floraciones algales nocivas (marea roja), que es una de las hipótesis que están siendo evaluadas en relación a la muerte de las ballenas.
La coordinadora de campo del programa, Agustina Donini, dijo que "ninguna de las ballenas evaluadas hasta el momento presentó evidencia de lesiones traumáticas ni enmallamientos, y todas se encontraron con muy buen estado nutricional, con evidencia de contenido intestinal en algunos ejemplares, indicando su alimentación reciente dentro del golfo”.