Todavía no se sabe con certeza cuándo se realizará, pero la boda del multimillonario Jeff Bezos y su prometida Lauren Sánchez ya generó incertidumbre y especulaciones. El gobierno de Venecia confirmó que la fiesta se realizará en la famosa ciudad italiana pero negó los reportes de que sería invadida por cientos de celebridades y descartó la posibilidad de complicaciones en la circulación de ciudadanos y turistas.
La fecha de la boca todavía no está confirmada públicamente. El breve comunicado de la ciudad no lo especificó, mientras los medios italianos asegurar que será entre el 24 y el 26 de junio, con algunos días de celebraciones.
“Las numerosas especulaciones y noticias falsas que circulan sobre la boda de Jeff Bezos son completamente infundadas”, afirma el comunicado de Venecia.
Bezos es el propietario de The Washington Post y fundador y mayor accionista individual de Amazon. Eligió casarse con la periodista mexicana Lauren Sánchez entre los canales de La Reina del Adriático, tal como ya lo hicieron George y Amal Clooney en 2014.
La ciudad indicó que solo habrá 200 invitados a la boda de Bezos, un número que —afirmaron— se pudo acomodar fácilmente sin perturbar la ciudad, sus residentes y visitantes. También señalaron la amplia experiencia de las administraciones locales en la gestión de eventos internacionales "de mucha mayor envergadura".
“Venecia está acostumbrada a ser escenario de eventos y espectáculos cada semana, sin impactos significativos”, dijo el comunicado, citando las cumbres del G20 y el G7, las Bienales de Arquitectura y Cine, así como eventos privados y bodas VIP.
Varios informes en los medios de comunicación italianos e internacionales sugirieron que los organizadores de la boda del magnate ya habían reservado habitaciones en los principales hoteles de lujo de Venecia, así como una gran cantidad de góndolas y taxis acuáticos, que son utilizados principalmente por lugareños y turistas para el transporte diario.
La ciudad negó esos informes y afirmó que su "máxima prioridad es garantizar que la ciudad funcione con normalidad para todos y sin perturbaciones anormales para nadie”.
“Estamos trabajando y apoyando mutuamente a los organizadores para garantizar que el evento sea absolutamente respetuoso con la fragilidad y la singularidad de la ciudad”, afirmó el alcalde Luigi Brugnaro.