Una ola de frío polar está afectando a varios países europeos y causando serios problemas en el tránsito ferroviario, aéreo y vehicular, y cortes de energía.

Una ola de frío polar está afectando a varios países europeos y causando serios problemas en el tránsito ferroviario, aéreo y vehicular, y cortes de energía.
En Alemania se registró ayer el día más frío en más de 20 años, con temperaturas nocturnas inferiores a los 20 grados bajo cero.
En el estado de Sajonia, cerca de Dresde, se midió la menor temperatura del país, de 27,7 grados bajo cero, en la ciudad de Dippiswolde. En el vecino estado de Turingia, el termómetro marcó menos 27,5 grados en Altenburg, al sur de Leipzig.
El tránsito sufrió demoras en todo el país, debido a que las vías ferroviarias y carreteras están congeladas. Los camiones tuvieron que dejar de andar por congelamiento del diesel. En algunas escuelas se suspendieron las clases.
En un suburbio de Berlín, 120.000 residentes sufrieron cortes en sus suministros de gas y electricidad, cuando una tubería de agua inundó sus sótanos y cubrió caminos con agua, que rápidamente se heló.
Por las fuertes nevadas, la ciudad francesa de Marsella, frente al mar Mediterráneo, declaró ayer el estado de excepción. Aquí, donde en invierno normalmente se registran temperaturas de 7 grados, los niños pudieron sacar esquíes y trineos y los turistas admiraron los lujosos yates cubiertos de nieve.
El aeropuerto Provence de Marsella tuvo que suspender las operaciones debido a que no se pudo retirar la nieve de las pistas.
La compañía ferroviaria francesa SNCF interrumpió el servicio de trenes en la región, mientras que las autopistas fueron cerradas.
El servicio meteorológico francés pronosticó hasta 10 centímetros de nieve en la región. La ciudad de Marsella instó a los habitantes a no abandonar sus casas por motivos de seguridad.
Por el momento, las ciudades de la Costa Azul, como Saint-Tropez, Cannes o Nizza, no están afectadas.
Por su parte, en Bélgica, la ciudad de Ernage, entre Bruselas y Namur, registró una temperatura de 21 grados bajo cero, la más baja en una década. l (DPA)

