La voz comenzó a correr durante los últimos días en Buenos Aires y ayer la reflejó una nota extensa del diario Clarín.
El portal se trata de una cartilla médica 100% transparente que incluye honorarios visibles y puntuación de los pacientes con estrellitas. Es decir, como se definió, una suerte de “Uber”, pero de odontólogos, clínicos y otros especialistas.
La idea se le ocurrió al influencer @doctorgrammer y se empezó a construir gracias al voto de una comunidad virtual que incluye tanto a pacientes como a médicos preocupados por la crisis de la atención en prepagas.
El proyecto crece en historias destacadas como “BuscaDoc” en el perfil de Instagram del médico Ignacio de Asua, ex @unhippieconosde, que pasó de los tips para viajar barato a convertirse en un referente para la comunidad médica. No solo comparte novedades en salud sino que dicta cursos para todo público en primeros auxilios.
Sin médicos para atender
La iniciativa se “gestó” por el recurrente runrun acerca de los problemas que tienen los afiliados producto de la salida de médicos de las prepagas.
Una situación que se explica por el fuerte retraso de los aranceles de los profesionales, que afecta especialmente a los odontólogos y que preocupa a la propia Unión Argentina de Salud (UAS), que nuclea a las prepagas.
Una nota también de Clarín sobre el problema generó comentarios en forma de posteos demoledores. “Aunque tengas una buena obra social que los cubra, no hay médicos suficientes”, comentó un afiliado. “Me costó 10 turnos con dermatólogos para dar con quien me prestara atención, pero este año dejó de trabajar para la prepaga”, dijo otro.
Del lado de los médicos también compartieron experiencias: “Yo decidí no ser prestadora de ninguna obra social por lo que nos pagan a los médicos”, comentó una endocrinóloga y agregó: “Nos vamos dando cuenta que es mejor pagar por una atención de calidad que ser atendidos en 10 minutos por alguien que está quemado mentalmente”.
El médico influencer decidió entonces plantear con su comunidad una idea. ¿Por qué no armar un “páginas amarillas” de médicos que atiendan de manera particular? El 94% de los votantes dijo “Sí, excelente idea”.
A partir de ahí comenzó el debate sobre cómo sería la aplicación ideal para transparentar y mejorar el contacto de pacientes con médicos particulares.
El tema más álgido fue sobre si se iba a incluir un sistema de evaluación. Algunos médicos preferían no tenerlo, pero la mayoría de los pacientes lo pidió. Ganó la opción de un sistema de puntuación con variantes bien definidas.
“Va a ser sencillo. Básicamente, va a haber una opción de búsqueda por región y su ciudad, y por especialista. Va a figurar el nombre, la matrícula, su trayectoria, cuáles son sus áreas específicas de interés y una opción de feedback, con comentarios de pacientes y un sistema de cinco estrellitas en tres ítems: puntualidad, empatía y calidad de atención”, contó De Asua.
También se decidió que la aplicación contará con un turnero pero no manejará dinero, sino que cada médico decidirá la forma de cobro.
El miércoles comenzó la primera rueda de inscripciones, únicamente con dentistas y clínicos, para poder desarrollar una versión beta. “Se anotaron 1.200 profesionales de todo el país en solo doce horas”, dijo De Asua, que tiene casi 100 mil seguidores.
Desafíos de la aplicación
“El sistema de salud en la Argentina es complejo. Tiene cuatro componentes: el privado, que es cuando uno arregla el honorario con el médico; el público, el de prepagas y el de obras sociales. Cuatro en uno, lo cual es bastante único en el mundo. Obviamente este sistema que yo estoy ideando no pretende solucionar todos los problemas, sino abordar el segmento privado o particular”, comentó De Asua.
Uno de los desafíos es mejorar el acceso a la información sobre lo que cuesta una atención. “Normalmente, el médico que atiende particular todavía sigue trabajando para la obra social, porque no se quiere borrar del todo. Entonces, no quiere emitir factura y muchas veces el paciente en se entera en el lugar de cuánto cobra”.
La idea es que los pacientes puedan elegir en función del honorario, entre las otras variables, todo de manera “transparente”. “No va a haber situaciones oscuras”, explicó el médico.
Por otro lado, De Asua busca que los honorarios puedan regularse en función de la oferta y la demanda. “Cada médico establece un número sin saber cuánto están cobrando los colegas. Ese monto va a quedar fijo por dos meses. Entonces, si uno ofrece un gran servicio y cobra más barato, va a tener más pacientes, y en la próxima ronda de actualizaciones los demás, que necesiten más pacientes, van a bajar el precio”, ejemplificó.
Un tercer punto es mejorar el acceso a la salud de calidad para personas que no viven en grandes ciudades. “Los médicos especialistas suelen concentrarse en el Gran Buenos Aires. Este proyecto les va a permitir encontrar un especialista que trabaje en su ciudad y no lo conocen o atenderse virtualmente con uno de otro lugar”, explicó.
“Nivelar hacia arriba”
A De Asua, quien trabajó por seis años en el prestigioso Heartlands Hospital de Londres y también en Australia y Nueva Zelanda, desarrollar esta iniciativa lo entusiasma.
“Es permitir que los pacientes elijan a los profesionales que más se ajusten a sus necesidades, nivelar hacia arriba la atención a través del feedback (devolución) y mejorar las condiciones para los médicos, que en la Argentina son muy malas”, definió.
Y concluyó con un concepto clave de los nuevos tiempos y aplicable en la atención de la medicina como en tantas otras áreas demandadas en los nuevos tiempos: “El potencial de las redes sociales en salud es inmenso”.