Un joven admitió ante la justicia que es adicto a la marihuana y el “paco” desde los 16 años, pero ello no le alcanzó para evitar una acusación por “posesión de estupefacientes”.

Un joven admitió ante la justicia que es adicto a la marihuana y el “paco” desde los 16 años, pero ello no le alcanzó para evitar una acusación por “posesión de estupefacientes”.
El fallo, que anota una nueva variante en la nueva modalidad con que la justicia encara los delitos vinculados con drogas y el consumo personal, fue dictado por la Sala Segunda de la Cámara, con las firmas de los jueces Horacio Cattani, Martín Irurzun y Eduardo Farah.
Los camaristas confirmaron un procesamiento dictado en primera instancia por el juez federal Norberto Oyarbide contra un joven al que le fueron secuestrados, durante un procedimiento policial callejero, varios envoltorios conteniendo picadura de marihuana.
En la declaración indagatoria el imputado manifestó: “yo consumo marihuana y pasta base todos los días desde los 16 años. La droga que se me secuestró ese día era mía, para mi consumo personal”.
Sin embargo, para el tribunal “la valoración de si la droga está destinada al consumo personal no puede ajustarse a parámetros cuantitativos rígidos, pues idénticas cantidades podrán ser compatibles en un caso, y no en otro, con esa finalidad, dependiendo del tipo de estupefaciente involucrado y las restantes particularidades que envuelven cada actividad”.
Bajo esa premisa, los camaristas consideraron que “la cantidad de pequeños envoltorios de marihuana que llevaba en el bolsillo de su pantalón mientras circulaba por la vía pública en una bicicleta no permiten considerar que fueran para su propio consumo”. (DyN)


