Un crucero noruego con 300 personas a bordo chocó contra un glaciar en la Antártida después que su motor dejó de funcionar por un corte de energía sin que hubiera víctimas, dijeron ayer las autoridades. El barco MS Fram había tenido problemas con su motor anteayer y dejó de funcionar brevemente cerca de Brown Bluff, en el extremo norte de la península Antártica, explicó Ragnar Norum, portavoz de la compañía de cruceros Hurtigruten, propietaria de la nave.
"Chocamos contra un glaciar. Sufrimos daños en el bote salvavidas de estribor y un poco más adelante", dijo el capitán de la nave, Steinar Hansen, en diálogo telefónico. Agregó que los daños fueron menores.
De acuerdo con Hansen el corte de energía duró entre 45 y 50 minutos en los que la marea arrastró el crucero hacia el glaciar. La nave quedó "unos pocos minutos" golpeando contra la pared de hielo hasta que la energía fue restablecida y se encendieron los motores, lo que permitió mover la embarcación.
El capitán informó que el barco fue anclado al mediodía de ayer en la base chilena Eduardo Frei en la Antártida, fuera de la península Fildes en un área libre de glaciares al oeste de la isla Rey Jorge.
"Todo está bien. Aún tenemos a todos los pasajeros a bordo y estamos haciendo un descenso (desembarcando) en la base Frei", explicó Hansen.
Robert O’Connor, un estadounidense de 26 años que estaba a bordo del barco con su familia, expresó por teléfono ayer que el motor del crucero repentinamente dejó de funcionar y la nave comenzó a desplazarse a la deriva hacia una "pared de hielo altísima".
"La electricidad en el barco se cortó y comenzamos a ir hacia atrás", dijo O’Connor.
"Cuando la energía regresó nos llamaron por los parlantes para que subiéramos a la cubierta de observación y ahí fue cuando se produjo el choque", contó.
O’Connor relató que los pasajeros, muchos de los cuales se encontraban bajo cubierta, trataban de subir cuando se produjo el choque.
"Yo estaba abajo en mi cabina y escuché el anuncio y comencé a subir por las escaleras cuando vi la pared de hielo acercándose por estribor. Se acercó muy rápido, el barco navegó hacia ella", relató.
El joven aseguró que no vio a nadie caer aunque hubo un ruido de golpes. "Dobló la cerca de hierro y un bote salvavidas quedó completamente aplastado", agregó. "Nos tenían a todos en la cubierta de observación preparados para evacuar. Estábamos todos con nuestros abrigos".
Tragos gratis. Luego de revisar la embarcación y constatar que no había daños mayores, dijo O’Connor, el capitán y la tripulación calmaron a los pasajeros "y hubo tragos gratis".
El barco había zarpado el martes último de Ushuaia, un frecuente punto de partida para los cruceros que se dirigen a la Antártida ya que es la ciudad más austral del continente.
El mes pasado, el crucero MS Explorer, que realizaba un viaje de 19 días por la Antártida, chocó contra un glaciar y sus 154 pasajeros y tripulantes debieron subirse a los botes salvavidas en medio de la noche. Esperaron más de tres horas en el agua helada hasta que fueron rescatados por otro barco. El Explorer finalmente se hundió tras permanecer varias horas volcado de lado. l