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Todo indica que el copiloto estrelló el avión contra la montaña a propósito

La investigación de la tragedia de la aerolínea alemana Germanwings dio ayer un giro trascendental con la conclusión de la Fiscalía de Marsella. No hay indicios de que se trate de un acto terrorista.

Viernes 27 de Marzo de 2015

La investigación de la catástrofe de la aerolínea alemana Germanwings dio ayer un trascendental giro cuando la Fiscalía de Marsella aseguró que el copiloto estrelló deliberadamente el avión con otras 149 personas a bordo en los Alpes franceses.

"Creemos que el copiloto quiso destruir el avión voluntariamente", declaró el fiscal Brice Robin en Marsella. El copiloto, identificado como el alemán Andreas Lubitz, de 27 años, se encontraba en ese momento solo en la cabina, a la que el piloto no pudo reingresar.

No hay indicios de que se trate de un acto terrorista, según coincidieron los investigadores y las autoridades alemanas. "No hay un trasfondo ni motivación terroristas", aseguró por su parte el ministro alemán del Interior, Thomas de Maizière. Robin dijo que el hecho parecía suicida, pero que no podía caracterizarse como tal cuando causó tantas otras víctimas.

"Ni en nuestras peores pesadillas hubiéramos podido imaginarnos una tragedia así", afirmó en Colonia el presidente de Lufthansa, Carsten Spohr. Germanwings es una filial de bajo costo de la alemana Lufthansa.

El Airbus se estrelló en Les Trois Evechés, en los Alpes franceses, poco después de partir el martes de Barcelona con destino a Düsseldorf. A bordo viajaban 144 pasajeros, entre ellos 75 alemanes y 50 españoles, y seis miembros de la tripulación.

Los nuevos resultados de las investigaciones provocaron consternación. "Conmocionado por los últimos datos facilitados por los investigadores", afirmó el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy en Twitter.

"Esto supera todo lo imaginable", señaló la canciller alemana Angela Merkel en Berlín, en su primera reacción a la noticia. Las inquietantes revelaciones de la fiscalía francesa hacen que el caso gire "sobre una nueva dimensión sencillamente inconcebible", añadió. "Antes del accidente del vuelo 4U9525, el piloto aparentemente salió al baño y la puerta de la cabina de mando se cerró automáticamente", dijo Robin. Para que la puerta se abra nuevamente alguien debe presionar un botón en el interior de la cabina.

"El copiloto Lubitz también pudo haber presionado un botón para cerrar la puerta cuando el piloto trató de reingresar", dijo Spohr. El avión tenía dos códigos de acceso en la puerta de la cabina, uno normal y otro especial para el ingreso de la tripulación desde afuera si no había ninguna reacción en el interior de la cabina. Pero ese código de anulación especial puede ser bloqueado desde el interior del recinto. El comandante de vuelo regresó a la cabina, llamó a la puerta para entrar y se identificó, pero no hubo respuesta. "El copiloto no respondió y no abrió la puerta", explicó Robin.

Además, según Robin, no se emitió ninguna señal de emergencia, ningún "mayday" a la torre de control de Marsella. Esta intentó contactar con el aparato, pero no hubo respuesta por parte del copiloto.

"Durante los primeros 20 minutos de vuelo la comunicación entre los dos pilotos en cabina había sido normal", señaló Robin.

Spohr defendió ayer los controles y exámenes de selección de sus pilotos y aseguró que el copiloto era "100 por cien apto para volar. Sin peros ni matices".

Al propio piloto no puede reprochársele ningún comportamiento incorrecto, ya que actuó "de manera ejemplar", dijo el presidente de Lufthansa, que recalcó: "Tenemos plena confianza en nuestros pilotos. Son y siguen siendo los mejores del mundo". Y agregó: "Cuando un hombre arrastra consigo a la muerte a otras 149 personas, eso es otra palabra que suicidio".

En el avión se activó la alarma que indica una rápida aproximación al suelo, mientras el piloto y la tripulación golpeaban la puerta para intentar entrar en cabina. En la grabación de la caja negra recuperada "se oyen golpes violentos como para intentar echar abajo la puerta, que es blindada, según las normas internacionales".

Pero el copiloto no respondió y a partir de ese momento en la grabación "se oye sólo un ruido de respiración humana en la cabina que dura hasta el impacto final del avión", añadió el investigador. De ahí se deduce que "en el momento del impacto el copiloto estaba vivo", explicaron los investigadores.

"Según el audio del descenso de diez minutos del avión, parece que la mayoría de los 144 pasajeros no fueron conscientes de lo que ocurría hasta momentos inmediatamente antes del impacto", señaló la Fiscalía, que ha llegado a esa conclusión porque en las grabaciones disponibles no se escucharon gritos hasta el momento final.

Impulsan un protocolo para que el piloto no quede solo

Varias aerolíneas anunciaron ayer que impondrán la presencia continua de dos personas en la cabina de los aviones, después de que se supiera que el copiloto del A320 de Germanwings había impedido al piloto regresar al cockpit (cabina de pilotaje).

La compañía noruega Norwegian Air Shuttle, la islandesa Icelandair y la británica EasyJet tomaron esa decisión después de que el fiscal que se encarga de la investigación de la catástrofe aérea del martes dijera que el copiloto habría estrellado voluntariamente el avión.

La aerolínea canadiense Air Transat también anunció que aplicará esa medida y, poco después, Canadá exigió a todas las compañías aéreas nacionales que hicieran lo mismo.

"Cuando un ocupante abandone la cabina de pilotaje, tendrá que haber dos personas (dentro)", declaró Thomas Hesthammer, el responsable de las operaciones de vuelo de Norwegian, la tercera compañía de bajo costo europea.

Una azafata o un auxiliar de vuelo deberán, por tanto, instalarse en la cabina con el piloto restante.

"Llevamos tiempo hablando de ello, pero este episodio aceleró las cosas", explicó Hesthammer, que espera poder aplicar esa medida a partir de hoy, tras conseguir el visto bueno de la administración noruega de la aviación civil.

Otras aerolíneas europeas indicaron que se plantean aplicar medidas similares, pero que esperan a que termine la investigación judicial para tomar una decisión.

Hasta el momento, la reglamentación europea no impone la presencia continua de dos personas en la cabina de pilotaje cuando uno de sus ocupantes, el piloto o el copiloto, tiene que salir.

"Estipula que los pilotos deben permanecer en la cabina de pilotaje durante todo el vuelo salvo por necesidades fisiólogicas", explicó un portavoz de la Agencia Europea de Seguridad Aérea. Dicho de otra forma, los pilotos sólo pueden ausentarse para ir al baño o para descansar cuando se trata de vuelos de larga distancia.

En Estados Unidos, el regulador, la Federal Aviation Authority, exige que un miembro de la tripulación entre en la cabina cuando sale uno de los pilotos. En Europa, sólo unas pocas compañías aéreas aplican esa medida. Entre ellas la española Iberia, la irlandesa Ryanair y la finlandesa Finnair.

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