La empresa que administra la provisión de agua potable en esta provincia dispuso restringir el suministro en el Gran Mendoza luego de detectarse la presencia de rastros de mercurio en canales cercanos a las plantas potabilizadoras del piedemonte.

La empresa que administra la provisión de agua potable en esta provincia dispuso restringir el suministro en el Gran Mendoza luego de detectarse la presencia de rastros de mercurio en canales cercanos a las plantas potabilizadoras del piedemonte.
Obras Sanitarias Mendoza SA informó ayer que “en los departamentos de Las Heras, Godoy Cruz, Guaymallén y Capital se interrumpió el servicio de agua potable debido a una variación en la calidad del producto que ingresa a las plantas potabilizadoras de Alto Godoy y Benegas”.
La empresa consignó al anochecer que “el servicio comenzó a interrumpirse a las 14 y permanecerá así hasta que se normalice el suministro” y recomendó a los usuarios -unas 900.000 personas que habitan en el Gran Mendoza- hacer “uso responsable hasta que la situación se supere”.
Tras la presencia en la empresa de Guillermo Carmona, secretario de Medio Ambiente, y del titular de Defensa Civil, Rafael Garay, la empresa emitió el comunicado informando de la situación.
A las 21 la empresa designó a Gonzalo Dávila para ofrecer una conferencia de prensa en la que no pudo asegurar si el agua contaminada ingresó a la red domiciliaria o no y en qué cantidad.
Dávila informó, seis horas después, que “se supo de esta concentración por alarmas y detectores que tenemos en los canales de agua Civit y El Jarillal que derivan hacia las plantas potabilizadoras de Alto Godoy y Benegas”.
“Inmediatamente se disparó el sistema de emergencia, interrumpimos el suministro y ahora se procede a limpiar todas las instalaciones con agua de otro origen. Se realizan exámenes en laboratorios para determinar la cantidad y presencia de mercurio mientras otras plantas potabilizadoras (Luján I, Luján II y Potrerillos) proveen agua a otros sectores de la provincia”, consignó.
En tanto también el vicegobernador Cristián Racconto reiteró las recomendaciones de no consumir el agua potable hasta que se dilucide el inconveniente, Dávila (OSM) estimó que en 5 o 6 horas podría reestablecerse el servicio y que “siempre que se corta el suministro el agua comienza a salir con color marrón y quizás amarillo y luego se cristaliza al color habitual”. (Télam)


