Grupos de rescate intensificaron ayer la búsqueda de víctimas en un lujoso centro vacacional brasileño ubicado junto al mar, afectado por deslaves e inundaciones que causaron la muerte de al menos 64 personas en tres estados de ese país.

Grupos de rescate intensificaron ayer la búsqueda de víctimas en un lujoso centro vacacional brasileño ubicado junto al mar, afectado por deslaves e inundaciones que causaron la muerte de al menos 64 personas en tres estados de ese país.
Bomberos revisaban montañas de lodo y buscaban entre los restos de un hotel pequeño y viviendas que resultaron destruidas durante las primeras horas del viernes, cuando una ladera colapsó sobre el lujoso balneario de Angra dos Reis, recuperando 35 cuerpos, dijeron autoridades.
Angra dos Reis, isla cercana a Ilha Grande y a otras ciudades en la sureña costa del estado de Río de Janeiro, es un imán para turistas locales y extranjeros durante el feriado de Año Nuevo.
Las fuertes lluvias también provocaron que varias ciudades quedaran sin energía eléctrica en el estado de San Pablo, donde seis turistas murieron debido a un deslave en Juiz de Fora, ciudad emplazada en el estado de Minas Gerais.
En el estado de Río de Janeiro, la cifra de muertos llegó a 55, informaron autoridades.
"El clima está mejorando, lo que nos ayuda con la búsqueda, pero no descansaremos mientras sospechemos que hay más cuerpos debajo de los restos", dijo el coronel Jerri Andrade, del cuerpo de bomberos de Angra, quien supervisa la búsqueda.
Imágenes de televisión mostraron el hotel Sankay y viviendas alrededor en Angra que quedaron enterradas bajo una montaña de lodo. l (Reuters)


