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Se tragó un escarbadientes en una picada con amigos y se lo tuvieron que sacar del corazón

Un correntino estuvo casi un año complicado de salud sin saber a qué se debía. Hasta que lo operaron y le extrajeron el mondadientes.

Sábado 17 de Octubre de 2015

Cuando los médicos abrieron el corazón del correntino Horacio Rodríguez Videla no dieron crédito a sus ojos: un escarbadientes que se había tragado sin querer 10 meses antes estaba clavado en el órgano palpitante.

"Volaba de fiebre, no daban con un diagnóstico hasta que encontraron eso", dijo ayer a los periodistas Rodríguez Videla, el paciente de 42 años.

El periplo del hombre oriundo de la mesopotamia comenzó en enero cuando después de compartir en fin de año una tabla de fiambres y quesos con unos amigos en la ciudad de Corrientes comenzó a sufrir un cuadro febril.

Tras estudios realizados recién en junio que detectaron una infección en el corazón, un equipo interdisciplinario del hospital de agudos Juan Fernández de Buenos Aires decidió operarlo a principios de octubre.

Fernando Cichero, jefe de cirugía cardiovascular de ese centro médico público, uno de los más reconocidos del país, lideró la operación de siete horas.

"Cuando lo vi en la radiografía pensé que se trataba de un catéter que se había quedado ahí desde alguna otra intervención. Lo increíble fue cuando lo operamos", rememoró el especialista.

"Primero sacamos toda la sangre del corazón y entonces se vio claro. Era un escarbadientes", contó.

El cirujano ilustró un poco más: "Decidimos practicar una cirugía a corazón abierto. Abrimos el corazón y los 12 presentes en la sala de operaciones nos quedamos mudos. Me preguntaron qué era eso y dije: «Un escarbadientes»... Me dijeron: «Te volviste loco»", relató Cichero.

"Primero lo tomé con la pinza y luego lo apoyé en la mesa, para que el resto del equipo que realizaba la operación lo viera. Nadie lo creía, después lo partí a la mitad y me preguntaron ¿qué hay adentro?. «Madera, ¿qué va a haber?»., les respondí".

"No creo que esto vuelva a pasarme nunca más", dijo el médico.

Cichero, quien además es el presidente electo del colegio argentino de cirujanos cardiovasculares, contó a la prensa que cuando el paciente despertó y le contaron la noticia, se empezó a reír y admitió haber comido "un montón de picadas con amigos para despedir el año".

¿Cómo llegó? La incógnita es como un escarbadientes tragado en medio de una comida pudo llegar al corazón.

Cichero explicó que una vez ingerido, el mondadientes migró del sistema digestivo al bascular de forma muy lenta.

"Atrás del corazón está el esófago", explicó. "El escarbadientes, en lugar de migrar perpendicularmente y pasar a la aurícula izquierda, migró de forma oblicua a la aurícula derecha'', ilustró el cirujano.

Según indicó, el mismo palillo de dientes fue obturando el orificio que había producido. "Cuando terminó de pasar se volvió a cerrar el agujero que había producido", señaló.

El especialista relató que "hay muchas lesiones por escarbadientes" en las personas, pero que lo "extraordinario de este caso es que el señor se lo tragó, no se dio cuenta y apareció en el corazón".

Cichero indicó que "hay dos casos similares en el mundo, uno en 1972" en el que el "escarbadiente llegó al duodeno del paciente", el cual "tuvo sintomatología digestiva importante", y el otro de una mujer china en el 2011".

Durante los meses previos a la intervención Rodríguez Videla no había sufrido hemorragias ni síntomas dolorosos pero sí fiebre y caída de peso.

El equipo médico que lo trató en el hospital había observado, tras detectar la infección en el corazón, que dentro del órgano se había formado una suerte de caparazón.

"En las imágenes de la ecografía se veía solo ese cascarón. El antibiótico desmoronó el cascarón y se percibió una cosa dentro de seis centímetros", que era el mondadientes, dijo el cirujano.

Los médicos primeramente pensaron que el objeto era un catéter que había quedado adentro a raíz de una intervención a la que se había sometido tiempo atrás Rodríguez Videla.

La sorpresa fue mayúscula cuando fue hallado el palillo.

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